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                             Alaska

Alaska

Alaska, la última frontera 

 Alaska, con sus enormes extensiones de naturaleza intacta, es sin duda, uno de los lugares más bellos de Estados Unidos. Su nombre, que proviene de una palabra esquimal con el significado de "grandes tierras", es el perfecto anuncio de su geografía, con costas casi infinitas, innumerables entradas de agua y fantásticas cadenas montañosas cubiertas de nieve.

Constituye el Estado 49, de los 51 que conforman los Estados Unidos de América, desde el 5 de enero de 1959. Fue casi el último estado en incorporarse a los estados de la unión norteamericana. Tiene fronteras con Canadá, Rusia (por el estrecho de Bering) y está rodeado por los océanos Pacífico y Ártico.

Un poco de historia

El primer registro que se tiene de este territorio data del año 1648, cuando el ruso Semen Dezhnec visitó estas tierras. Años más tarde fue el danés Vitus Bering, quien dio noticias de estas tierras en Europa.

Entre los exploradores de Alaska se encuentra: James Cook, Joseph Billings, Jean Francois de Laperouse, Alejandro Malaspina y Juan Francisco de la Bodega y Quadra.

En el año 1884, Chester Arthur, presidente de los EE.UU. de la época, nombró a un gobernador para Alaska. En 1906 los habitantes de este Estado tuvieron la oportunidad de elegir a un representante para el Congreso, pero éste no tenía derecho a voto.

Seis años más tarde, Alaska se convirtió en un territorio dependiente del gobierno estadounidense pero con su propio gobierno y congreso local. Como capital de este nuevo estado se designó a la localidad de Juneau.Debido a las continuas batallas producto de la Segunda Guerra Mundial, era prioritario construir una infraestructura que garantizara la protección de Alaska; por ello, se construyó en 1942 la Autopista Alcan. En 1959, Alaska fue aceptada como el estado número 49 de los Estados Unidos de América.

 


Turismo


Alaska es una región poco poblada y sus habitantes se ubican en las ciudades más importantes de la costa. Entre los habitantes autóctonos de esta región se encuentran los Inuit, los Aleutas y los Americanos Nativos.

Los días de verano son muy largos y pueden llegar a durar hasta 22 horas; los nativos de Alaska la llaman "la tierra del sol de medianoche". Igual de extensas son las noches de invierno que traen consigo un bello espectáculo natural como es la Aurora Borealis.

Entre los lugares que los turistas no deben dejar de visitar se encuentran: Anchorage, Copper Valley, el Valle Mat-Su, la Península Kenai y Chena River; estas zonas son de muy fácil acceso a través de carro o ferry.

Para quienes visitan este destino, uno de los atractivos de mayor fama es el crucero “Alaska Adventure”, el mismo muestra todas las maravillas que la tierra del sol de medianoche tiene para ofrecer.

En este viaje se pueden ver los asombrosos glaciares, la fauna silvestre y la naturaleza en su mayor esplendor, porque todo en Alaska es más grande.

Con una superficie de casi 1.500.000 km2, Alaska posee miles de islas, glaciares, ríos y unos tres millones de lagos. Alaska cuenta además con 17 de los 20 picos más altos de Norteamérica, entre los que destaca, el McKinley o Denali que con sus 6.194 m es  una de las 7 cumbres. Una tierra repleta de atractivos, poco poblada y alejada aún del turismo de masas.

A pesar de la fiebre del oro y los numerosos intentos de colonización su naturaleza ha logrado mantenerse primitiva y salvaje, con numerosos lugares inaccesibles que la convierten en una de las últimas fronteras del planeta.