La Costa Brava, con
los límites geográficos del
Mediterráneo y los Pirineos, es la
denominación, ya clásica, que
corresponde al litoral de la
provincia de Girona.
La naturaleza, el
clima y su historia parecen querer
competir en la creación de un
entorno de extraña atracción,
difícil de aprehender, pero que
cautiva sobre el azul, verde y
marino de las aguas el contrapunto
frondoso de la vegetación. Justo
hasta el borde del mar, suspendida
en ocasiones sobre abruptos
acantilados, en otras en la misma
proximidad de las playas, pinta de
verde la arena dorada y fina que se
compara con los ocres de la tierra,
al interior, y junto al protagonismo
del paisaje. Los 16º de temperatura
media anual, con precipitaciones
moderadas, y las 2.500 horas de sol
al año iluminan los vestigios
histórico-artísticos, que comunican
la existencia de un notable pasado y
son sólo la configuración visible de
una realidad que tiene un latido
oculto que descubrir. Sus 214
kilómetros de costa se extienden
entre Blanes, al sur, cercado por el
Maresme y el Montseny, y Portbou, al
norte, en la frontera francesa.
Playas, calas, acantilados y bosques
se alternan con lugares de fama
mundial: S’Agaró, Tossa de Mar,
Begur, Cadaqués y Portlligat. La
moderna infraestructura turística
que posee la zona hace de la Costa
Brava uno de los destinos turísticos
más destacados de España.
El tramo sur y central de la Costa
Brava comprende las comarcas del
Baix Empordà y La Selva y ofrece al
visitante innumerables atractivos
turísticos. Extensas playas que se
alternan con pequeñas y tranquilas
calas, grandes centros turísticos
donde la diversión está asegurada y
tranquilos pueblecitos se cobinan en
este tramo de costa. El interior
ofrece los bellos paisajes de
l´Empordà en los que se asientan
preciosas localidades de aire
medieval y magníficas masías.
Blanes además de
tener una de las playas mas extensas
de la Costa Brava, posee diversos
lugares de interés: la iglesia de
Santa María, los restos del palacio
de los vizcondes de Cabrera y la
fuente del Carrer Ample, todos ellos
de estilo gótico, y la torre del
castillo de Sant Joan. Uno de sus
mayores atractivos es el jardín
botánico Mar i Murtra, creado por
Karl Faust en 1928. En un bellísimo
emplazamiento al borde de los
acantilados, pueden verse mas de
7.000 especies de plantas
mediterráneas, tropicales y
africanas.
Lloret es el mayor
centro turístico de la Costa Brava,
con excelentes playas, toda clase de
diversiones y bonitas ermitas, los
restos del castillo y una torre
sepulcral romana para los amantes
del turismo cultural.
Tossa, situada en
una bonita bahía, tiene su casco
antiguo rodeado por una muralla con
esbeltas torres. Pueden verse
tambien los restos de una antigua
villa romana. En el casco antiguo,
el Museu de la Vila Vella expone una
colección de restos arqueológicos y
obras de arte moderno.
Sant Feliu de Guixols
es una interesante
población de gran tradición
marinera. El Monasterio de Sant
Feliu, mencionado ya documentalmente
en el año 968 conserva un atrio con
triples ventanas y arcadas ciegas en
la parte superior de estilo
románico, la llamada Porta Ferrada.
La iglesia parroquial es del siglo
XIV. Conserva tambien Sant Feliu
bellos edificios modernistas.
Muy cerca,
S´Agaró es un
elegante centro de veraneo.
Platja d´Aro es uno
de los lugares mas concurridos de la
Costa Brava, gracias a su bonita
playa y gran infraestructura
turística, en
Castell d´Aro se
conservan los restos del castillo de
Benedormiens donde se celebran
exposiciones.
Palamós se levanta
sobre un promontorio que domina su
activo puerto y posee una iglesia
parroquial del siglo XIV recostruida
en el XVI. Un poco hacia el
interior,
Calonge tiene un
bonito castillo con varias torres,
una de ellas del siglo XII. El
macizo central del castillo se
incorporó en el siglo XV y tiene
ventanas góticas. En la fachada
pueden verse los escudos de los
Carmona y los Sesa.
Palafrugell situada
en el interior, es una activa
población en la que se pueden ver
bonitas casas construidas durante el
siglo XIX y principios del XX. Los
barrios marítimos de
Calella de Palafrugell,
Llafranc y
Tamariu son
importantes lugares de veraneo.
Begur, situado sobre
una colina, ofrece hermosas vistas
sobre el mar. A sus pies calas como
Aiguablava, Sa Tuna o Cap Sasal
forman algunos de los mas bellos
rincones de esta costa.
Pals se asienta
sobre una colina algo alejado de la
costa y protegido por su muralla. Es
un bonito conjunto monumental, con
la iglesia gótica de Sant Pere y la
esbelta torre de Les Hores como
principales atractivos.
En el interior, la capital del Baix
Empordà,
La
Bisbal, es famosa
por la producción de cerámicas. Fue
sede episcopal durante la Edad
Media, y conserva el Palacio
Episcopal construido a partir del
siglo XI, con aportaciones de estilo
románico, gótico y renacentista.
Otras obras de interes son el Pont
Vell sobre el Darò y la barroca
iglesia parroquial.
A pocos kilometros
Ullastret, conserva
los restos de una antigua ciudad
ibera con importantes tramos de
muralla, cisternas, ágora y
acrópolis. Los materiales obtenidos
en su excabvación se exponen en un
pequeño museo anexo.
Torroella de Mongrí
tiene un bello nucleo antiguo que
comprende una gran iglesia gótica,
torres de murallas, el palacio
denominado Mirador y una preciosa
plaza porticada entre otros
edificios de interés. Sobre una
colina al norte de la población se
eleva el castillo de Montgrí cuya
construcción data de los siglos XIII
y XIV.
En pocos kilometros se llega a
l´Estartit, situado
frente al pequeño archipielago de
las islas
Medes, que estan
declaradas parque natural submarino.
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