Suecia
Hay quienes la relacionan al cine del
afamado director Ingmar Bergman, las actrices Greta Garbo, Ingrid
Bergman o la explosiva Anita Ekberg. Otros con la música de ABBA,
los premios Nobel, o en el espectacular cristal sueco Kosta Boda.
Lo cierto es que Suecia es un bello país cuyo atractivo puede ser
visto tanto en verano como en invierno. Suecia se caracteriza por
estar dentro de un archipiélago y tener numerosas islas. Viajar por
sus diferentes regiones nos da la impresión de estar en países
distintos. La mejor época para visitarla es
desde mediados de mayo hasta mediados de agosto, cuando las
temperaturas suelen alcanzar los 22 grados y los días son más
largos. ¡Son 18 horas de sol y esto hay que aprovecharlo! La
capital, Estocolmo, es un espectáculo. Entre los lugares imperdibles
tenemos la Ciudad Vieja donde está el palacio real.
Estocolmo
La ciudad medieval de Estocolmo se expande sobre 14 islas junto al mar
Báltico, donde un archipiélago de 24.000 islas y masas rocosas la ha
protegido del mar abierto y ha convertido esta urbe en un enclave
ideal para desarrollar actividades comerciales y marítimas. La
mayoría de las islas están deshabitadas, aunque los paseos en barco
son muy populares, dificultando el anclaje en la temporada alta
estival. El archipiélago de Estocolmo soporta hasta 20 cm de hielo
durante la mayor parte del invierno. Las mejores vistas de la urbe
se obtienen desde el agua, pero también se puede disfrutar de los
parques de Djurgarden o de los callejones de Gamla Stan (su casco
antiguo) a pie.
Gamla Stan se encuentra en la isla de Stadsholmen y fue construido en
el siglo XIII. Sus calles medievales están unidas por callejones,
arcos y escaleras. El palacio real, finalizado en 1760,
reemplazó al original, que ardió en el siglo XVII. En la actualidad
sus aposentos y armerías nos revelan su excepcional pasado. Al Este,
la mayor de las islas, Djurgarden, ofrece magníficos parques
y una gran concentración de interesantes museos. El Skansen se fundó
como el primer museo al aire libre del mundo; en su interior se
agrupan los más diversos artículos sobre el país, que confieren al
recinto un ambiente rural. Skansen también alberga un zoo, un
acuario, un pabellón de silvicultura y un Museo del Tabaco. En la
orilla oeste de Djurgarden se encuentra el famoso Museo Vasa,
un gran logro de arqueología marina cuyo contenido permite un
acercamiento a la vida de los marinos del siglo XVII.
Los albergues habilitados en barcos amarrados en Skeppsholmen y en Gamla
Stan tienen gran aceptación, aunque también pueden encontrarse
albergues en el centro de Estocolmo, donde también proliferan
restaurantes económicos con gran variedad de platos. Kungsgatan
es el lugar al que dirigirse para marcarse un baile.
Vadstena
Situada a lo largo del lago Vättern, Vadstena es una de las poblaciones
más apacibles de Suecia. El castillo Vadstena slott, que
conjuga los estilos gótico y renacentista, ofrece espléndidas
panorámicas del puerto y el lago, que se encuentra un poco más
alejado. Este poderoso proyecto familiar de los primeros reyes Vasa
alberga en sus aposentos superiores algunas piezas de mobiliario y
pinturas de la época, entre las que se incluye un Van Dyck. La
klosterkyrkan, abadía construida en el siglo XV, es igualmente
impresionante y también combina elementos góticos y renacentistas.
En su interior permanecen las reliquias de Santa Birgitta y
esculturas del tardo medioevo, entre las que figura una
representación de la santa durante una revelación. Vadstena cuenta
con un antiguo convento que fue residencia real, el Bjälboättens
palats. Los autobuses cubren las rutas desde y hacia Vadstena
vía Linköping, Jönköping y Örebro.
Göteborg
Situada en la costa oeste, Göteborg se presenta como la segunda ciudad
sueca con un puerto imponente, el más importante de la península
Escandinava, y un bulevar excepcional. Liseberg es uno de los
mejores parques de atracciones del mundo y uno de los mayores
atractivos del país. El Puerto Espacial Liseberg domina todo el
parque a una altura de 150 m, desde donde puede obtenerse una
panorámica general. La cultura museística de Göteborg resulta
impresionante; el museo central de Ostindiska huset aborda en
su colección hallazgos arqueológicos y otros elementos de la
historia local. El Konstmuseet, reconocido por sus pinturas
de Rubens, Van Gogh y Rembrandt, alberga una impresionante colección
de los maestros europeos. El Museo Marítimo Sjöfartshistoriska
recorre la historia de la navegación durante los siglos XVII y XVIII.
Tierra, mar y aire son las opciones para llegar a Göteborg, y una
vez allí podrá encontrarse alojamiento en los numerosos albergues
que se han construido recientemente en el centro de la urbe.
Visby
El amurallado y empedrado puerto medieval de Visby conserva innumerables
vestigios de su pasado hanseático, entre los que destacan sus más de
cuarenta torres de la antigua muralla y las ruinas de grandes
iglesias. Estos restos le valieron en 1995 la inscripción en el
catálogo de la Unesco, siendo así reconocida como Patrimonio de la
Humanidad. Los edificios de Drotten, St. Nicolai, St. Lars y St.
Carin, dentro de los muros, contrastan con la sólida catedral de
Santa María. El Museo Arqueológico de Gotlands Fornsal acoge
una interesante colección de piedras pintadas del período previkingo
de Gotland. Durante la segunda semana de agosto, los trajes y
representaciones conmemoran la semana medieval. Visby se encuentra
en la isla de Gotland, y enlaza con Estocolmo por aire y con varias
ciudades de tierra firme por mar.
Noruega
Este país de misterios nos hace
sentir, nos estimula el alma y desafía nuestro cuerpo. Sus montañas,
sus famosos fiordos, los glaciares y las cascadas nos hace querer
desafiar la naturaleza y vivir con adrenalina pura. Además, su vida
urbana nos ofrece una sociedad altamente civilizada y cosmopolita.
Los fiordos de Noruega son valles
espectaculares que, invadidos por las aguas del mar, permiten que
éste penetre profundamente en el continente. En Noruega, usted
siempre estará cerca de un río, un arroyo, una cascada o un lago de
montaña donde podrá recobrar las fuerzas para seguir el camino o
donde podrá aventurarse en los deportes extremos (escalada, esquí,
rafting, parapente, submarinismo, sólo para mencionar los
más convencionales).
Oslo
Fundada por Harald Hardrade en 1050, Oslo es la capital escandinava más
antigua; se encuentra en la punta del fiordo del mismo nombre, una
cavidad del Skagerrak.Tras ser arrasada por un incendio en 1624, el
rey Cristian IV la reconstruyó en ladrillo y piedra, rebautizándola
como Cristianía, denominación que mantuvo hasta 1925, año en que
recobró su nombre original.
Pese a constituir la mayor urbe, resulta extraordinariamente tranquila.
El centro presenta una mezcolanza de arquitectura antigua y reciente
donde abundan museos, parques y monumentos. Sus atractivos
turísticos se encuentran a poca distancia del centro, lo que
facilita su acceso y permite recorrer la urbe a pie o en su eficaz
transporte público.
La fortaleza de Akershus, castillo medieval construido en el siglo
XIII, conserva las mazmorras donde se encerraba a los prisioneros,
las felpas que ornamentan los pisos superiores, las salas de
banquetes y salones donde se discutían razones de estado, la capilla
que en la actualidad acoge eventos reales, y la cripta con los
restos de los reyes Haakon VII y Olaf V. Durante la II Guerra
Mundial los nazis utilizaron Akershus como prisión y lugar de
ejecuciones; actualmente, acoge el Museo de la Resistencia.
Este enclave está rodeado de parques y ofrece unas vistas excelentes
de la capital y el puerto. Durante todo el verano, se suceden
conciertos y producciones de teatro y danza.
El parque Vigeland entremezcla el verdor de la hierba y los
árboles con los estanques, hábitat de patos; se trata de una área
especialmente indicada para pasear y planear un picnic en la hierba.
El paseo central está flanqueado por estatuas de Gustav Vigeland,
prolífico artista que plasmó el ser humano en una gran variedad de
emociones y posturas. Una de las piezas más impresionantes refleja
unos cuerpos contoneándose y se trata, quizá, de la mayor escultura
granítica. Si se desea ahondar un poco más en el trabajo de Vigeland,
el Museo Vigeland está frente al parque. Otros santuarios del arte
son el teatro Nacional, con un lujoso vestíbulo construido
hace un siglo para presentar las obras de Ibsen, y el Museo Munch,
que contiene más de cinco mil dibujos y pinturas del más renombrado
artista noruego. La obra más conocida del pintor expresionista,
El grito, se encuentra en la Galería Nacional.
Bygdøy dista tan sólo diez minutos en barco en la orilla opuesta del puerto.
Esta península posee algunos de los mayores atractivos de Oslo, como
el mayor museo tradicional al aire libre de Noruega, museos
marítimos que exhiben barcos vikingos y la balsa de Thor Heyerdahl (Kon-Tikí),
iglesias de madera restauradas y un par de buenas playas. Se puede
acceder con transporte público a Nordmarka, zona de
naturaleza virgen en el extremo septentrional de la capital, repleta
de pistas de esquí y senderismo.
La mayoría de alojamientos y restaurantes económicos se encuentran en el
centro de la urbe o en las cercanías. La calle principal, Karl
Johans Gate, es muy comercial y está frecuentada por músicos
callejeros. La vida nocturna de Oslo se caracteriza por una
mezcolanza de teatros, música en directo, discotecas, clubes
nocturnos, bares gay y espectáculos de drag queens.
RisØr
Esta agrupación de casas blancas históricas construidas alrededor de un
pequeño puerto pesquero es uno de los pueblos más pintorescos de
Noruega. Localidad predilecta de artistas y turistas, en verano
enclavan en sus aguas numerosos yates. Los taxis náuticos que son
bastante económicos, realizan el trayecto a las islas cercanas.
Stangholmen cuenta con un faro que ofrece servicio de
restaurante y bar. Risør se ubica en la curva de la costa
meridional, al sur de Oslo.
Zona central de Noruega
En la parte central de Noruega reposan las montañas más altas del país,
los glaciares más grandes y los fiordos más espectaculares. No es de
extrañar, pues, que esta zona sea uno de los destinos predilectos de
una mayoría.
La ciudad histórica de Bergen, de gran atmósfera cultural y
tejados rojos que conforman su bajo perfil, es el punto de partida
hacia los fiordos del Oeste. Desde aquí se accede a Sognefjord,
el fiordo más largo (200 km) y más profundo (1.300 m), el
característico Hardangerfjord, el enorme glaciar
Jostedalsbreen, las espectaculares cascadas de Geirangerfjord
y Trollveggen, cima dentada que suele estar cubierta de
nubes, próxima a Åndalsnes y que está considerada el mayor reto
entre los escaladores noruegos.
Existen varios complejos turísticos, un excelente parque nacional y
carreteras que permiten desplazarse a través de los más bellos
paisajes noruegos. No hay que perderse el viaje en tren a lo largo
de los 470 km que separan Oslo de Bergen; este viaje, a través de
sistemas montañosos y planicies azotadas por el viento de Hardanger,
es uno de los mejores que se pueden realizar en Noruega.
TromsØ
La "puerta del Ártico" supone un fuerte contraste con las sobrias
comunidades diseminadas por la costa norte noruega. Es una animada
urbe con música en la calle, acontecimientos culturales e
innumerables pubs. Las montañas nevadas proporcionan un bello
telón de fondo. La ciudad también cuenta con gran número de
edificios de época y con el Museo Tromsø, un excelente
muestrario de cultura lapona. En invierno se puede practicar esquí.
Finlandia: la tierra de
los mil lagos
En Finlandia, se estiman que existen
188.788 lagos, lo que correspondería a ¡un lago para cada 26
finlandeses! Si visita este país en enero, prepárese para el mes más
frío del año, ¡con temperaturas entre 3 y 9 grados bajo cero! El
invierno finlandés es frío y seco. Las primeras nieves comienzan a
caer en octubre y no es hasta finales de abril que desaparecen. Pero
tal vez sean en los meses de junio y julio, en el verano conocido
como "noches blancas", que sintamos que el día no se termina nunca.
En efecto, son 73 días de sol sin interrupción, con temperaturas que
oscilan entre 18 y 25 grados centígrados. Para los que no estamos
acostumbrados, esto nos puede parecer espectacular. En el invierno,
sucede lo inverso: Son 51 días de oscuridad. ¡Ideal para los amantes
de la noche!
Según el presupuesto y los gustos que
tenga, en las tiendas de Finlandia encontrará tantas cosas hermosas
y originales que no sabrá qué llevar o qué dejar. En todos los
objetos finlandeses, utilitarios o no, encontramos la lujosa
simplicidad de materia-forma del diseño escandinavo.
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Finlandia |
Helsinki
La capital finlandesa, centro cultural, financiero y económico del país,
se extiende a través de sus verdes parques y canales, que junto a
los fuertes vientos marinos, la bulliciosa plaza del mercado y sus
numerosas cafeterías al aire libre hacen de Helsinki un lugar idóneo
para visitar en verano. Sus edificios de escasa altura y su plaza
bordeada de arquitectura decimonónica le confieren un aire íntimo
propio de las pequeñas poblaciones. Construida en una península, la
urbe está comunicada por transbordador con la isla de Suomenlinna,
en el golfo de Finlandia, ideal para desfrutar de un día de picnic.
Helsinki alberga algunos de los museos más notables del país. El
Ateneum es uno de los más relevantes y presenta los diferentes
movimientos artísticos locales e internacionales que se han generado
desde el siglo XIX. El Museo Nacional, también situado en el
centro de la ciudad, posee vastas colecciones de objetos etnológicos
sami y finougrios. En el techo de su sala principal se encuentran
los frescos inspirados en el Kalevala. El Raitioliikennemuseo
o Museo del Tranvía se halla en una antigua estación y repasa
la historia de este transporte mediante la exhibición de los más
variopintos artilugios y fotografías. El Museo de la Casa del
Trabajador incorpora una muestra permanente sobre las
condiciones de vida de la clase obrera entre 1909 y 1980. La
iglesia de la Roca, esculpida en roca sólida, atrae a muchos
visitantes; en su interior se celebran tanto conciertos como oficios
religiosos. Al oeste del centro urbano, en la ciudad dormitorio de
Espoo, puede visitarse el magnífico estudio de Gallén-Kallela, el
famoso pintor finlandés.
Los transbordadores y lanchas a motor se dirigen de la capital a la
isla de Suomenlinna, donde se puede pasear por las ruinas de su
imponente fortaleza, declarada Patrimonio de la Humanidad por la
Unesco en 1991, o visitar sus diversos museos. El Museo
Ehrensvard, que muestra la historia de la fortaleza desde el
esplendor hasta la decadencia de la dominación sueca, es uno de los
más estimables. Una actividad curiosa se centra en la visita,
iluminados con una antorcha, de los búnkers y cuevas que se
encuentran en los laterales del fuerte.
Helsinki posee numerosos albergues económicos en el centro, aunque en la
época estival también se puede pernoctar al aire libre en sacos de
dormir. Su núcleo urbano dispone de numerosas hamburgueserías,
establecimientos especializados en el kebab y grills, pero
las cafeterías que se encuentran más al Sur o en torno a la plaza
del mercado ofrecen refrigerios más sanos. En los teatros las
representaciones se efectúan en finlandés, así que es probable que
se prefieran la ópera y el ballet, actuaciones que no requieren la
comprensión del idioma. Helsinki también cuenta con una amplia
oferta de pubs y clubes para los más noctámbulos.
Turku
La anterior capital de Finlandia, situada en la costa sur, es la urbe más
antigua del país. Si bien los incendios han devastado sus tierras en
diversas ocasiones a lo largo de los siglos, Turku sufrió su peor
contratiempo en 1812, cuando se trasladó la capitalidad a Helsinki.
Aún en la actualidad es una ciudad importante, con enclaves de gran
interés. Luostarinmaki es la única zona de esta urbe
construida en el siglo XVIII que se conserva, ya que la mayor parte
de Turku se ha transformado a causa de la acción de las promotoras
inmobiliarias. En verano los artesanos trabajan en el interior de
antiguas casas de madera. Al norte se encuentra la catedral de
Turku, del siglo XIII, considerada el santuario nacional de la
iglesia evangélica-luterana de Finlandia. En su interior se ha
emplazado un museo que abre a diario.
El castillo de Turku, construido en 1280, es el edificio histórico
más destacado del país. Alberga un interesante museo, con muchas
salas decoradas según los parámetros artísticos de una década o un
siglo específicos.
Aland
La provincia de Aland, con bandera y cultura propias, comprende más de
6.400 islas. En ellas se hablan varios dialectos del sueco, mientras
que escasean los habitantes que utilizan el finlandés. Este hermoso
microcosmo insular resulta idóneo para practicar el ciclismo,
acampar y alojarse en cabañas, así como para descubrir la singular
cultura de los isleños, plasmada en las danzas tradicionales, los
arreglos florales y el envolvente encanto de los pueblecitos.
El municipio más interesante es Sund, en el extremo oriental de
Isla Principal, la más grande del archipiélago y donde se encuentra
el impresionante castillo de Kastelholm. De importancia
estratégica durante los siglos XVI y XVII, se desconoce su
antigüedad exacta, pero ya aparecía mencionado en escritos de 1388.
También en sus inmediaciones se halla el espléndido Museo de Jan
Karlsgarden, emplazado al aire libre y uno de los mejores
lugares de Finlandia para celebrar el solsticio de verano. Las
ruinas de la fortaleza de Bomarsund son un monumento a los
tiempos en que Aland, junto con el resto del país, estaba bajo el
dominio ruso. La fortaleza principal, finalizada en 1842, tenía una
capacidad de hasta 2.500 personas.
Hay servicios regulares de transbordador que conectan Aland con Suecia y
con la parte continental de Finlandia y, para los interesados en
desplazarse entre islas, los transbordadores son gratuitos. Sund se
puede visitar en autobús o, preferentemente, en bicicleta.
Rauma
La antigua ciudad de Rauma resultó el primer lugar del país en ser
declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (1991). La ciudad
de madera más grande que se conserva en los países nórdicos no es un
museo, sino un casco urbano rebosante de vitalidad, donde trabajan
numerosos artesanos, cordoneros y orfebres en pequeños talleres,
erigidos en su mayoría entre los siglos XVIII y XIX. Pueden
visitarse interesantes casas-museo y una iglesia franciscana
del siglo XV, un monasterio católico hasta que los reformistas
luteranos ocuparon el lugar de los monjes en 1538.
La plaza del mercado es el núcleo de la antigua Rauma y en la
actualidad se mantiene como un animado centro para el comercio. Está
bordeada por diversos pystcaffe (cafeterías donde se consume
de pie), idóneos para tomarse un refresco. El dialecto que se habla
en Rauma difiere sobremanera del finlandés estándar. La ciudad se
encuentra en la costa suroeste de Finlandia, a tan sólo unas cuatro
horas de Helsinki en autobús.
El castillo de Olavinlinna
El castillo de Olavinlinna es la principal atracción de la hermosa zona
de lagos de Savonlinna. Se construyó en 1475 con el objetivo de
proteger la frontera oriental del imperio sueco-finlandés. Su nombre
se debe a Olaf, un santo católico noruego del siglo X. Los rusos
ocuparon el castillo a principios del siglo XVIII y permanecieron en
él cerca de doscientos años, añadiendo unas torres rojas y un
edificio amarillo dentro de sus murallas. Dos pequeños museos
presentan la historia del lugar junto a varios tesoros de la iglesia
ortodoxa. No se permite adentrarse en el castillo sin guía, pero
todos los días del año se programa cada hora una visita guiada. Está
situado en la ciudad oriental de Savonlinna, accesible desde
Helsinki por avión, tren y autobús. El puente flotante motorizado
que facilita el acceso al castillo se eleva con el paso de las
embarcaciones.
Dinamarca
Al contrario de lo que ocurre en
otros países nórdicos, los daneses se enorgullecen de ser personas
sumamente modernas y, por ese motivo, no es tan común la celebración
de fiestas folklóricas, ni vestir trajes típicos. Sin embargo, los
festivales de música son muy comunes en este país y usted podrá
escoger el género que prefiera: jazz, rock, blues,
gospel, irlandés, clásico, country y cajun a
lo largo del año.
Quien llega a Dinamarca notará que el
danés es una persona bien relajada, casual y muy tolerante a estilos
de vida diferentes. En 1989, Dinamarca fue el primer país europeo
que legalizó el matrimonio de personas del mismo sexo, dándole a los
homosexuales los mismos derechos que las personas heterosexuales. Un
dato interesante es que Dinamarca, en general, es un país caro y eso
de debe en gran parte al impuesto de 25% que cobran en todo lo que
uno consuma.
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La sirenita -
Dinamarca |
Copenhague
Con una población de casi 1,8 millones de habitantes, Copenhague es la
ciudad más grande y activa de la península Escandinava. Se trata de
una atractiva ciudad de escasa altura, formada por edificios de seis
plantas. Las torres en aguja de las iglesias se dibujan en el
horizonte, en el que tan sólo sobresalen un par de modernos hoteles.
Los principales lugares de interés cultural e histórico están
concentrados en un espacio relativamente pequeño; en el resto de la
ciudad abundan los parques, jardines, fuentes de agua y plazas.
Copenhague es una ciudad cosmopolita, con una variada oferta
turística y de ocio. Para los amantes de la música y de la fiesta,
la ciudad cuenta con una activa vida nocturna, que se alarga hasta
altas horas de la madrugada.
La estación central de trenes está rodeada, en su parte occidental, por
la principal zona de hoteles de la ciudad y, en su parte oriental,
por el parque de atracciones de Tívoli. Frente a la esquina norte de
este parque, se encuentra la Rådhuspladsen, la plaza central de la
ciudad y parada principal de autobuses. El aeropuerto, a 9 km al sur
del centro de la ciudad, está conectado mediante autobús con la
estación central de trenes y la plaza de Rådhuspladsen. Strøget,
la calle peatonal más larga del mundo, atraviesa la ciudad y une la
Rådhuspladsen con la plaza Kongens Nytorv, situada al comienzo de la
zona colorista del canal de Nyhavn.
Justo al norte del canal, en el palacio de Amalienborg, residencia
de la familia real desde 1794, puede verse el cambio de guardia, que
se celebra cuando la reina está en palacio. Las cuatro mansiones
rococó, casi idénticas, que forman el palacio, rodean una plaza
central de adoquines y una gigantesca estatua ecuestre del rey
Federico V. Una de las alas del palacio alberga un museo, que exhibe
las dependencias reales a través de tres generaciones, de 1863 a
1947. Entre las iglesias clásicas de interés, se encuentran la
Vor Frue Kirke, catedral de la ciudad, en la que destacan las
famosas tallas de Cristo y sus discípulos de Bertel Thorvaldsen, y
la iglesia Vor Frelsers Kirke, en la zona de Christianshavn,
en la que destaca su elaborado altar barroco y su igualmente
trabajado órgano tallado. Desde la torre espiral de la iglesia, de
95 m de altura, tras subir sus 400 escalones, se divisan unas vistas
magníficas de la ciudad. Los últimos 160 escalones discurren por el
borde exterior de la torre, estrechándose hasta el punto en el que
literalmente desaparecen en la parte más alta.
En el Museo de Copenhague, sobresale la excelente colección Ny
Carlsberg Glyptotek de arte y escultura de los períodos griego,
egipcio, etrusco y romano. El Nationalmuseet (Museo Nacional)
alberga una amplia colección de elementos históricos daneses, desde
el período Paleolítico Tardío hasta la década de 1840. Para los que
poten por un tipo de turismo menos cultural, se recomienda la visita
al parque de atracciones de Tívoli, de más de un siglo de
antigüedad, situado en el centro de la ciudad. Este parque tentador
pero extremadamente caro data de 1843 y ofrece gran variedad de
atracciones, como la montaña rusa, la galería de tiro, así como
espectáculos de pantomima y conciertos. Por otro lado, también se
puede simplemente observar a la gente yendo de un lado para otro.
Obviamente, una visita a Copenhague no podrá darse por finalizada
sin dar un paseo a pie o en ferry para contemplar la estatua
más representativa de la ciudad, la Sirenita, situada en el
muelle, a diez minutos del centro de la ciudad en dirección norte.
La mayoría de los hoteles económicos están localizados al oeste de la
estación central de trenes. La zona de Nyhavn, a medio camino entre
lo sórdido y lo aristocrático, es desde hace mucho tiempo el lugar
predilecto de marineros y escritores (entre ellos Hans Christian
Andersen); en ella, abundan las terrazas de moda y las casas
restauradas a dos aguas. Es un barrio con un ambiente agradable,
ideal para hacer una pausa para el almuerzo o tomar una cerveza por
la tarde. No muy lejos, en Strøget, se encuentran numerosos puestos
baratos para comer, principalmente hamburguesas y perritos
calientes. En el Barrio Latino, al norte de StrØget, existen varios
buenos restaurantes. Esta zona es, además, ideal para dar un paseo,
ver representaciones callejeras y escuchar música en directo. En el
barrio de Nørrebro, al norte de la ciudad, existen una serie de
clubes frecuentados por jóvenes universitarios donde actúan buenos
grupos de música. En la zona de Christianshavn, hay también algunos
buenos locales para escuchar jazz.
Århus
Århus, centro cultural de Jutlandia, es una alegre ciudad universitaria
con una de las mejores ofertas musicales y de entretenimiento de
Dinamarca, desde conciertos sinfónicos y teatro hasta una animada
vida nocturna de cafés. La atracción más bella de la ciudad es
Den Gamle By (en el casco antiguo), un museo al aire libre con
75 edificios restaurados, traídos aquí desde diversos puntos del
país y reconstruidos para formar una ciudad provincial. La mayoría
de ellos son casas de los siglos XVII y XVIII, construidas con
entramado de madera, pero también hay un molino de agua, uno de
viento y algunos edificios de principios del siglo XIX.
La catedral århus Domkirke es la iglesia más grande de Dinamarca,
que conserva la capilla original románica del siglo XII. Sin
embargo, la mayor parte existente hoy día pertenece al gótico del
siglo XV. La iglesia Vor Frue Kirke alberga la capilla más
antigua del país, que se remonta aproximadamente al año 1060; el
Museo Moesgård cuenta con importantes colecciones de la Edad de
Bronce y de Hierro, además de divertidos paseos que reconstruyen el
paisaje de los tiempos prehistóricos. Lo más llamativo del museo es
el cuerpo del hombre de Grauballe, de 2.000 años de antigüedad, que
fue descubierto en el año 1952 en una zona pantanosa y en un buen
estado de conservación. århus está situada en la costa oriental de
la península de Jutlandia, y a ella puede llegarse en avión, autobús
o tren.
Ribe
Ribe es la ciudad más antigua de la península Escandinava, que se remonta
al siglo IX. Sin embargo, en las últimas excavaciones que se han
realizado se ha encontrado una serie de monedas de plata que
demuestran que ya existía un pueblo comerciante en el año 700 d. C.
Las continuas guerras con Suecia terminaron por asfixiar los
intercambios regionales, lo que dio lugar al declive de la ciudad
como importante centro de comercio medieval. Este declive económico
impidió la modernización de la ciudad que, gracias a ello, conserva
sus sinuosas calles de adoquines y las casas de madera del siglo XVI,
que hacen que la visita a Ribe sea como entrar en un museo viviente
de historia.
El monumento más importante de la ciudad es la catedral, bello
testamento de su importante pasado, desde cuya torre del siglo XIV,
de 27 metros de altura, se disfruta de unas bellas vistas de los
alrededores. El Ribes Vikinger es un gigantesco museo que
muestra la historia medieval y vikinga de la ciudad. Una de las
salas de exposición contiene la reproducción de un mercado del año
800 d. C., además de una nave de carga vikinga; dispone también de
una proyección multimedia de un viaje en barco vikingo por las
antiguas rutas de comercio. Al sur de la ciudad se encuentra el
Vikingecenter, en el que se intenta recrear la época vikinga de
la localidad a través de una serie de reconstrucciones, entre las
que destaca una casa comunal de 34 metros de estilo Fyrkat. Ribe se
encuentra al sur de la península de Jutlandia; existen conexiones en
tren desde Esbjerg (a 35 minutos) y Tønder (a 50 minutos).
Møns Klint
Los espectaculares acantilados de creta blanca se elevan 128 m sobre el
nivel del mar, proporcionando uno de los paisajes más bellos de
Dinamarca. Estos acantilados se formaron hace 5.000 años, cuando los
depósitos calcáreos fueron arrastrados a la superficie desde el
fondo del océano. No se tarda más de 30 minutos en bajar y subir a
la playa desde ellos; también puede darse un paseo a lo largo de la
línea de costa en cualquier dirección y regresar atravesando un
denso bosque de hayas de enredadas ramas, un paseo un poco más duro,
de una hora y media de duración.
Møns Klint está situado en la isla de Møn, al sur de Zealand, a la que
está conectado por un puente y un servicio diario de autobús.
Castillo de Egeskov
El castillo de Egeskov, rodeado de un foso y provisto de un puente
levadizo, es una joya renacentista. Se construyó en 1554 en el
centro del pequeño lago de Egeskov, que literalmente significa
bosque de robles, y descansa sobre una base de miles de troncos
rectos de roble. El extenso parque de quince hectáreas que rodea el
castillo fue diseñado a mediados de la década de 1700, y en él
pueden verse setos centenarios, pavos reales sueltos y cuidados
jardines ingleses. El interior del castillo alberga antigüedades,
pinturas del gran período y un gran número de trofeos de caza. Se
recomienda dar un paseo por el laberinto, de 200 años de antigüedad,
construido con cañas de bambú de tres metros de altura. También
puede visitarse un antiguo museo del automóvil, con alrededor de
trescientos modelos de coches de época. Situado al sur de Odense, en
la isla de Funen, se puede llegar al castillo de Egeskov en tren o
en autobús.
Legolandia
Legolandia, a un kilómetro del pequeño pueblo de Billund, en la península
de Jutlandia, es un parque temático de diez hectáreas, construido
con piezas de plástico de Lego, poco recomendable para quien tema
volver a su niñez al verse rodeado de 42 millones de unidades. A
pesar de ser la atracción turística más visitada fuera de
Copenhague, no tiene demasiado interés, a menos que se viaje con
niños. La reconstrucción más elaborada es el puerto de Copenhague,
formado por millones de piezas, además de barcos, trenes y grúas
controladas electrónicamente.
La popularidad de Legolandia es, en parte, la responsable de haber
convertido al aeropuerto de Billund en el segundo con más vuelos de
Dinamarca. También se puede llegar en autobús desde Billund o desde
Vejle, ciudad hacia la que, además, parten trenes con mucha
frecuencia.
Islandia
Ningún lugar habría resultado más
propicio que Islandia para situar el Centro de la Tierra, que Julio
Verne inmortalizó en el clásico "Viaje al Centro de la Tierra".
Hasta hoy considerada por muchos gurús holísticos como uno de los
países con grandes puntos energéticos del planeta, Islandia es un
país de ensueño, magia y toda la fantasía que encierra la mitología.
En cuanto al clima, vaya preparado,
pues en Islandia el tiempo suele cambiar varias veces en un mismo
día. La máxima en julio y agosto es de 14° C (verano) y la mínima es
de -2° C en diciembre, enero y febrero (invierno). Definitivamente,
si piensa ir a Islandia, hágalo en los meses de junio, julio y
agosto, donde el sol se oculta un par de horas en la capital. Más al
norte, no se pone nunca. Sin embargo, como en el resto de los países
que ya hemos mencionado, en diciembre la luz diurna es rara y sólo
dura tres horas al día. Prepárese para apreciar el espectáculo de la
aurora boreal o luz del norte, también en Islandia.
Para los amantes de la naturaleza,
Islandia es un país encantador. Es hábitat natural de ballenas de
gran cantidad de especies; es hogar de focas que salen del mar para
acostarse al sol y "observar" a los humanos; de su suelo emanan
vapores geotérmicos que calientan las viviendas y piscinas abiertas
en toda la ciudad de Reikiavik (especial atención a la Laguna Azul,
situada a 50 kilómetros de Reikiavik); posee una envidiable
actividad volcánica que atrae a los amantes de la ornitología y es,
en las fascinantes tierras altas del interior, donde se encuentra la
"quinta dimensión", con glaciares, desiertos de arena negra, fuentes
termales y extraños oasis de vegetación sin igual. Islandia es un
verdadero espectáculo de la naturaleza. No se pierda este show.
Ahora que ya sabe un poco de esta
región poco visitada por nosotros, ¿qué le parece ir preparando su
próximo viaje? La belleza de Estocolmo, Oslo, Copenhague, Helsinki o
Reykiavik son un plato lleno para quienes buscan la belleza
inhóspita. Le aseguramos que no se aburrirá ni un solo día. |