Guadalupe, centro de la cultura criolla caribeña, surge como una animada mezcla de influencias francesas y africanas. Tan conocido por su azúcar y ron como por sus playas, este archipiélago provincial ofrece a sus visitantes una interesante mezcla de urbes modernas, aldeas rurales, selvas tropicales y playas apartadas.
El conjunto insular está formado por dos grandes islas, Grande-Terre y Basse-Terre, y varias islas menores. Su principal ciudad, la bulliciosa Pointe-à-Pitre, se halla en el centro del territorio insular; la perezosa capital, también denominada Basse-Terre, se encuentra en el extremo suroeste. La mayoría de los complejos hoteleros y puertos deportivos grandes se ubican a lo largo del litoral meridional de Grande-Terre.

Mapa de Guadalupe

Pointe a Pitre, Guadalupe
La urbe cuenta con dos museos interesantes: el Musée Schoelcher, dedicado al abolicionista Víctor Schoelcher y a objetos relacionados con la esclavitud, y el Musée Saint-John Perse, instalado en un atractivo edificio criollo del siglo XIX con balcones decorados de hierro forjado. Está dedicado al famoso poeta y merecedor del Nobel Alexis Léger (1887-1975), más conocido como Saint-John Perse.
Parque Nacional Guadalupe
En el corazón de Basse-Terre, este parque nacional merece un paseo en coche o a pie para deleitarse en sus selvas tropicales repletas de orquídeas y sus montes alfombrados de helechos. Las 17.300 ha de reserva forestal está dividida en dos por la Route de la Traversée, una carretera de montaña que atraviesa bosques de bambú, caobas y tabonucos gigantescos, heliconias y jengibres.
La Maison de la Forêt, en medio del parque y en el mismo centro de Basse-Terre, posee una sala de exposiciones con presentaciones del bosque (sólo en francés). Existe un sendero que, desde la zona central, pasa por un puente colgante sobre el río Bas-David y cruza una jungla de tabonucos y altos helechos con estridentes aves tropicales. Otros puntos de interés de la reserva son la Cascade aux Ecrevisses, una cascada tropical en el centro, así como el modesto zoológico del extremo oeste del parque.
Saint-François
Este antiguo pueblo de pescadores se ha convertido en la segunda mayor zona turística del país. Si bien la zona oeste de la urbe conserva su carácter provinciano, la este se ha rendido a la explotación turística. El puerto deportivo, con forma de U y atestado de yates, está bordeado de restaurantes, hoteles de lujo, agencias de alquiler de coches y tiendas de ropa. Saint-François resulta el lugar ideal para jugar al golf o tomar el sol en la piscina. Además, cuenta como el principal punto de partida de los desplazamientos a las islas menores de Terre-de-Haut, Marie Galante y La Désirade.

Saint Francois, Guadalupe
Terre-de-Haut
La pequeña y parsimoniosa Terre-de-Haut, de carácter francés y aspecto mediterráneo, es una de las islas más atractivas del Caribe. En sus pequeñas dimensiones ofrece un bello paisaje de montañas volcánicas y profundas bahías, aunque los fines de semana y en temporada alta puede estar atestada de turistas. La mayoría de isleños viven de la pesca; suelen remendar las redes en el puerto, con sus barcos de fabricación local de vivos colores, llamados saintoises, a la orilla del mar.
La historia de Terre-de-Haut difiere de la de otros enclaves de Guadalupe. Al ser demasiado montañosa y seca para las plantaciones de caña de azúcar, nunca albergó a esclavos. Como consecuencia, la población se compone principalmente de descendientes de marineros normandos y bretones, los primeros colonos. Lugar de residencia de la mayoría de los isleños, Bourg des Saintes es una atractiva población de carácter indudablemente normando. Bordeando sus calles estrechas, se alzan casas encaladas de tejados rojos con contraventanas y macetas de hibiscos en flor. El bullicio se acentúa en las horas del ferry, pero permanece tranquilo el resto del tiempo y siempre resulta una zona idónea para descansar. Cuenta con pequeños restaurantes, heladerías, tiendas de alquiler de scooters, galerías de arte y comercios de regalos en la calle principal, peatonal de día. En la parte norte del puerto se encuentra el bien conservado fuerte de Napoleón, de mediados del siglo XIX, rodeado por jardines de cactus.

Terre de Haut, Guadalupe
Marie Galante
La isla rural de Marie Galante, desconocida para el turismo de masas, ofrece unas playas desiertas y hermosos paisajes. Situada a 25 km de las dos islas principales del archipiélago, Marie Galante se constituye como la mayor de las islas exteriores. Con 13.000 habitantes, gran parte de su superficie está cubierta de cañas de azúcar. En el discreto centro comercial y administrativo de Grand-Bourg, en la costa sudoeste, reside la mitad de la población, y el resto se reparte entre dos pequeñas ciudades: Capesterre y Saint-Louis. Esta última es una población pesquera, principal fondeadero de yates de la isla y un puerto secundario para el ferry procedente de Guadalupe.
A principios del siglo XIX, Marie Galante contaba con un centenar de ingenios azucareros, cuyas ruinas todavía pueden verse esparcidas por el campo. En la actualidad, la producción de azúcar está concentrada en un único ingenio, y la caña se transforma en ron en tres destilerías, que se cuentan entre las atracciones principales de la isla. La Distillerie Poisson, a medio camino entre Saint-Louis y Grand-Bourg, embotella el mejor ron de la isla con la etiqueta Père Labat. En la Distillerie Bielle, entre Grand-Bourg y Capesterre, podrá asistir a una forma de trabajo antiquísima.
Désirade
La Désirade, a unos 10 km del extremo oriental de Grande-Terre, es la isla menos desarrollada y frecuentada del archipiélago. Su aislamiento se originó hace muchos años, pues actuó como una colonia de leprosos durante más de dos centurias (la leprosería se clausuró en la década de 1950). En la actualidad, los isleños viven principalmente de la pesca, la construcción de barcos, la agricultura y el ganado lanar, aunque también existen algunas instalaciones turísticas.
Con una forma que recuerda a un barco volcado cuando se divisa desde Guadalupe, La Désirade mide 11 km de largo y 2 km de ancho, con un terreno desértico, cocoteros y viñas marítimas a lo largo de la costa y un gran jardín de cactus en el extremo oriental. El Norte se halla despoblado, y su litoral rocoso se expone al mar abierto, mientras que el Sur ofrece playas arenosas y aguas resguardadas por arrecifes. El puerto y el aeropuerto de Désirade se encuentran en el Suroeste, en su población principal: Grande Anse (también llamada Le Bourg). Existen pueblos más pequeños en LeSouffleur y Baie Mahault. Los tres destacan por sus playas.