Conocida
como la isla Esmeralda, Irlanda es famosa por el intenso verdor
de sus campos y la riqueza de la influencia Celta en su
población. Los estudiantes en Irlanda siempre reciben una cálida
bienvenida de sus habitantes, aunque el tiempo a veces no
acompaña. Dublín, su capital, es la ciudad que más estudiantes
atrae, ofreciendo un ambiente joven y divertido con una gran
variedad de pubs y actividades sociales para todos los gustos e
intereses. Irlanda se enorgullece de su cultura musical y con
frecuencia se encuentran grupos cantando en los pubs por la
noche.
Viajar en avión en Irlanda no es necesario al ser tan pequeña,
aunque existen vuelos entre Dublín y Belfast, Cork, Galway y
Shannon, entre otras. También es posible volar a las islas de
Aran.
Una de las mejores formas de viajar por Irlanda es en coche
porque hay muchos sitios que son inaccesibles. Sin embargo,
alquilar un coche en Irlanda es caro por lo que es aconsejable
hacer la reserva desde tu propio país. Las mejores ofertas son
en invierno, cuando no hay muchos turistas; las casas de
alquiler de coches más importantes tienen oficina en la mayoría
de las ciudades más importantes.
Existe un gran número de turistas que explora Irlanda en
bicicleta al haber muchas carreteras acondicionadas para su uso.
Se alquilan bicicletas en la mayoría de las principales
poblaciones de Irlanda y en muchos casos se ofrece un alquiler
“de ida” desde 50 Euros(45$) a la semana. También se hacen tours
con guía en bicicleta.
El Travel Save Stamp, que cuesta 10 Euros (9$), da a los que
tienen el carné internacional de estudiante (ISIC) un 50 por
ciento de descuento en los servicios de tren (operado por
Iarnród Eireann) y un 15 por ciento de descuento en los
servicios de Bus Eireann.
Hay servicios de autobuses por todo el país y los precios son
más baratos que los del tren. Además viajar en autobús te da la
oportunidad de visitar lugares más remotos. Los billetes Irish
Rambler tickets se ofrecen a viajeros que planean usar el
servicio de autobús durante un cierto período de tiempo. Pueden
ser válidos para tres días de ocho consecutivos, ocho de 15 o 15
de 30. Los precios comienzan en 41 Euros (36$).
Viajar en tren es otra posibilidad en Irlanda aunque las
distancias son muy cortas y el trayecto más largo dura sólo
cinco horas. El abono Faircard se ofrece a menores de 26 y hace
un 50 por ciento de descuento en los precios regulares.
El abono Irish Explorer Ticket permite viajar sin límite durante
5 días de 15 y cuesta 91 Euros (81$), y el Irish Rover Ticket
incluye viajar por Irlanda del Norte, cuesta 114 euros (101$).
Existe una versión del Explorer pass para autobús y tren que
cuesta 136 Euros (121$), válido para ocho días de 15.
Belfast.
De tamaño medio,
con un emplazamiento pintoresco entre la montaña y la costa, y
una historia fascinante, Belfast, en Irlanda del Norte es una
ciudad desafiante que ha resurgido de décadas de conflicto para
convertirse en un destino vibrante y lleno de vida.
Esta bonita ciudad victoriana
ofrece montones de cosas que hacer. Vaya a ver con sus propios
ojos el lugar en el que impresionantes barcos como el Titanic
fueron construidos, maravíllese con la impresionante
arquitectura de edificios como el Ayuntamiento y la Universidad
Queen, o sumérjase en la animada vida de la ciudad explorando
sus boutiques de moda y elegantes grandes almacenes.
Los nuevos y confortables
hoteles en Belfast la han convertido en un lugar con mucho
estilo en el que alojarse a buen precio, mientras que la
diversidad de excelentes restaurantes la sitúan por méritos
propios en el mapa culinario de Europa.
Lo mejor de todo es que los
antiguos pubs de Belfast no han perdido su encanto, por lo que
son el lugar ideal en el que ver pasar la vida durante unas
horas.
Midlands y Dublín. Con su
mezcla de estilo urbano, exuberantes zonas verdes, fantástica
costa y boutiques de las mejores marcas, Dublín late con energía
a la vez que conserva un ambiente acogedor y relajado. Está
situado en el corazón de una zona que le encanta a cualquier
visitante.
Se trata de una de las capitales
europeas más emocionantes, pues ofrece al visitante todo lo que
se puede esperar de un destino en el que pasar unos días:
historia, cultura, bares y restaurantes de moda, arquitectura
elegante y más pubs de los que pueda imaginar. Hoy en día Dublín
es uno de los sitios más “cool” de Europa.
Fuera de Dublín, el este de
Irlanda tiene muchas más cosas. Históricamente, es un lugar
intrigante, con uno de los asentamientos cristianos más antiguos
de la Isla, Clonmacnoise, a orillas del Río Shannon. Fundado en
el siglo VI, incluye las ruinas de ocho iglesias y tres grandes
cruces, y es una visita obligada para todos aquellos con cierto
interés por la historia.
Si es usted aficionado al golf,
podrá practicar en los mejores campos del país, incluyendo
alguno de fama mundial como el K Club, donde se va a celebrar la
Ryder Cup 2006. Pero es imposible olvidar que las Midlands son
sobre todo conocidas por el paisaje impresionante que tienen.
Con lagos brillantes, ríos tranquilos, paisajes impresionantes,
bosques enormes esta zona es ideal para hacer muchos deportes
como el ciclismo, el senderismo, la pesca y la equitación.
La belleza de Irlanda del
Norte se entremezcla con su trágica historia, su rica
cultura, y la bien conocida amabilidad de sus gentes.
Las salvajes montañas
escarpadas, espléndidos lagos y dramática línea costera la
convierten en el destino ideal para los entusiastas de los
deportes acuáticos, del senderismo, de la bici, de las alturas,
de la escalada y de la navegación.
Pero hay muchas cosas aguardando
a todos aquellos en busca de una dosis de cultura. Desde
bulliciosos festivales gastronómicos a auténticas ferias
equinas, y desde antiguos castillos a elegantes mansiones
rurales. Esta parte de Irlanda es espectacular y nunca falta
algo que hacer.
Los seis condados de Antrim,
Armagh, Down, Fermanagh, Londonderry y Tyrone le esperan
para ser explorados.
Cork. Quizás el reinado de
Capital Europea de la Cultura 2005 haya terminado, pero sin duda
Cork es todavía uno de los destinos más apetecibles en Irlanda
dentro de la región de Cork/Kerry.
Déjese llevar por sus
bulliciosas calles, y será recompensado con innumerables
restaurantes de alta calidad, bares de moda y animados pubs,
además de un auténtico ambiente irlandés y excelentes
festivales durante el verano.
Ahora mismo Cork está de moda;
la ciudad se siente bien en su propia piel, y eso se nota; las
calles nos reciben elegantes, las tiendas nunca han sido
mejores, y no falta el típico ambiente irlandés sinónimo de
diversión y relax.
El paisaje del sur de Irlanda
tiene algo de lujoso, con sus verdes colinas, sus playas de
aguas transparentes bordeando la costa, y sus pintorescos
pueblos y ciudades. La zona del sur comprende los condados de
Carlos, Cork, Kerry, Kilkenny, Tipperary, Waterford y Wexford.
Además de ser un hervidero
cultural, por la cantidad de festivales de música, la zona está
llena de fascinantes tesoros arqueológicos e históricos, que
incluyen antiguos dólmenes, imponentes abadías y grandes centros
medievales. Desde las colinas verdes del Sureste hasta las
playas del oeste de Cork, el mar es la espalda de esta zona con
deportes acuáticos, playas románticas y como no, mariscos
deliciosos.
El oeste de Cork es ya muy
conocido por su gastronomía, Kerry tiene muchos balnearios
lujosos mientras Waterford y Wexford son famosos por sus playas
soleadas y aldeas pintorescos.
En el interior de la zona se
encuentra los condados de Kilkenny, Tippearay y Carlow con su
patrimonio histórico, festivales divertidos, pubs animados y río
tranquilos.
Por toda la zona se puede
encontrar muchas oportunidades para hacer recorridos; paisaje
impactante, actividades deportivas, pueblos vibrantes y
gastronomía deliciosa.
Los jardines esmeralda
Situada en el borde más occidental
de Europa, es fácil darse cuenta porqué a Irlanda se la conoce
como la Isla Esmeralda. Pero además de un paisaje que derrocha
belleza natural, Irlanda es también famosa por la hermosura de
sus jardines con plantas exóticas, vegetación mítica y una
personalidad propia. La
historia de Irlanda encenderá una llama en su imaginación. Y
sus correspondientes castillos fortaleza, mansiones de estilo
gótico, jardines formales del siglo XVII, parques trazados,
jardines de rústica belleza, jardines en casitas de campo,
jardines botánicos y arboretos ofrecen un punto de vista único
de la vida cultural irlandesa pasada y presente.
Preciosos helechos de
Australia, exóticos bananeros de Japón, prímulas de los Alpes
y margaritas de Suráfrica se dan cita para crecer en el suave
clima de Irlanda.
SUGERIMOS:
- El paraíso salvaje de Annes
Grove en Castletownroche, Condado de Cork, ha
estado en manos de la misma familia desde el siglo XVII, y
es un jardín precioso y diverso con serpenteantes
riachuelos, plantas nativas como la reina de los prados y la
valeriana de los pantanos, y la gunera de grandes hoja.
- Belvedere
en el Condado de Westmeath. Lord Belfield vino a vivir aquí
en el siglo XVIII después de que su mujer tuviera un romance
con su hermano menor Arthur. Arthur escapó, pero Mary no
tuvo tanta suerte y fue encerrada en el hogar familiar. Lord
Belfield se refugió en su villa a orillas del lago en
Belvedere. Mary permaneció encerrada durante 30 años,
mientras que Lord Belfield se entretenía fabricando un
pintoresco paisaje en su propiedad de 6 km2.
- Jardines Botánicos,
Belfast. Aquí se hallan dos de los más impresionantes
invernaderos de Europa. La Casa de las Palmeras es un
invernadero de hierro forjado victoriano construido con la
ayuda del ingeniero de Dublín Richard Turner. El Barranco
Tropical es una lujosa cañada tropical que puede verse desde
un alto pasillo que lo circunda.
- Butterstream
en el Condado de Meath. Con arrietes de herbáceas
cuidadosamente mantenidos, arquitectura clásica, urnas
musgosas y canales plateados, Butterstream le envolverá en
un ambiente histórico, lo cual es todavía más sorprendente
si consideramos que solamente tiene tres décadas.
- El jardín victoriano de la Abadía
de Kylemore en Connemara, está
cuidadosamente mantenido y presenta un estilo tradicional.
Este jardín se construyó en la segunda mitad del siglo XIX y
ahora lo mantienen las monjas benedictinas.
- Jardín Botánico
Nacional, Glasnevin, Dublín. Extremadamente popular
entre los Dublineses, el Jardín Botánico Nacional tienen
plantas de todo el mundo, entre ellas una destacable
colección de vireyas, pequeños rododendros del sureste
asiático.
- Mount Stewart,
Newtownards, Condado de Down. El jardín más famoso de
Irlanda, donde se representa prácticamente cada estilo de
jardinería de los últimos dos siglos. Esta gran diversidad
de estilos y de plantas de todos los continentes fue
combinado de forma ingeniosa por Edith, Lady Londonderry,
dando como resultado un jardín de gran calidad y clase.
- Florence Court,
Enniskillen, Condado de Fermanagh. Bajo la atenta mirada de
las Montañas Cuilcagh, Florence Court es bien conocido por
los jardineros como el hogar del tejo irlandés, una especie
que en la actualidad se encuentra en los jardines de todo el
mundo. El árbol original fue descubierto alrededor de 1760 y
todavía puede verse en Cottage Wood.
Comida y Bebida
En la última década Irlanda ha
dado un salto gastronómico de gigante. Existe toda una nueva
generación de jóvenes chefs que utilizan ingredientes locales
de gran calidad para convertirlos en platos sofisticados y muy
personales. Constantemente se inauguran restaurantes nuevos en
las ciudades y pueblos del país, así que puede elegir entre
comida tradicional en uno de los numerosos pubs, cocina ligera
y moderna en algún café, o la mejor cocina gourmet
internacional en nuestros estupendos restaurantes.
Imagínese paseando por animados
mercadillos una tranquila mañana de domingo, ¡con la
posibilidad de ir probando lo que más se le antoje! Irlanda no
pretende impresionar gastronómicamente hablando, así que
nuestra relajada visión de la comida se refleja ahora en los
vibrantes y coloridos mercadillos de agricultores que abundan
en las ciudades y pueblos de todo el país. En ellos encontrará
los mejores productos locales, desde fruta y verdura de
cultivo biológico a quesos artesanos y pescado fresquísimo,
además de tentadores pasteles y panes tradicionales.
Pero si quiere llevar su amor
por la cocina un poco más allá, puede inscribirse en una de
las prestigiosas escuelas de cocina del país. Relájese en un
entorno idílico mientras que aprende a cocinar platos
tradicionales e internacionales bajo la mirada experta de
alguno de los chefs más importantes del mundo.
Historia y Patrimonio
Conocida como la Tierra de los
Santos y Eruditos, el pasado de Irlanda tiene muchos pasajes
turbulentos que revelarnos. Llegar a conocer Irlanda quiere
decir llegar a conocer su historia, y por cada lugar que
visite hay una historia que aprender.
Las colinas y valles del país han
visto a agricultores neolíticos arar la tierra, y a fugitivos
esconderse en sus bosques; sus mesetas han presenciado el paso
de grandes armadas listas para el combate.
Y sus islas más remotas, como
las Skelligs y las Blaskets
en la costa de Kerry, han acogido a monjes que convirtieron a
Irlanda en la Tierra de los Santos y Eruditos, durante un
tiempo fue el centro de la cristiandad en Europa.
Castillos
Irlanda es famosa por sus
castillos, al igual que por su Guinness. Salpicando todo el
terreno, estos monumentos del pasado encierran sus propios
secretos inenarrables. Un viaje a la zona de las Midlands le
ofrece un interesante regreso a la traición y los trapicheos.
Tal y como dijo el escritor Frank
O’Connor, “Haría falta más de una vida entera para descubrir
la razón de todas las ruinas de Irlanda, pero desde luego es
un ameno viaje el intentar solamente aprender un poco de todo
lo que vemos”.
SUGERIMOS:
Castillo Trim
en el Condado de Meath. El castillo más grande y más
importante de Irlanda durante varios siglos, fue plaza fuerte
de los anglonormandos quienes vigilaban a los “peligrosos
nativos” y tomaban todo tipo de precauciones para asegurase de
que el castillo era infranqueable. Los indeseables huéspedes
eran recibidos con agua hirviendo, alquitrán, flechas, piedras
y otras armas de destrucción masiva que les llovían desde
arriba.
Castillo de Dunluce en
el Condado de Antrim. El espectacular peñasco
coronado con un castillo, en la famosa costa del norte de
Antrim, tomó forma cuando el mar hizo un corte profundo en la
roca. El Castillo de Dunluce fue originalmente ocupado por la
familia MacQuillan y posteriormente por los MacDonnells, para
después ser tomado por los ingleses en el siglo XVI. Parece
que sirvió de inspiración para Cair Paravel, el famoso
castillo de “Las Crónicas de Narnia” de C.S. Lewis.
A cincuenta millas al suroeste
de Trim se encuentra el pueblo de Clareen, y a su vez el Castillo
Leap, el cual es supuestamente el castillo con más
fantasmas de Irlanda. Ha vigilado el paso de las Montañas
Slieve Bloom hacia Munster desde el siglo XIV, y su espectro
huele bastante mal, según presenció el poeta WB Yeats en una
estancia en el castillo.
Castillo Carrickfergus,
Condado de Antrim. John de Courcy, conquistador del Ulster
comenzó su construcción en el 1180, y se mantuvo fuerte hasta
1928. Es un original elemento del paisaje. El Castillo de
Carrickfergus representa más de 800 años de poder militar.
Sitiado por los Escoceses, Irlandeses, Ingleses y Franceses,
el Castillo vivió grandes aventuras hasta la 2ª Guerra
Mundial.
Si quiere escapar rápidamente
del macabro Castillo Leap, Birr está muy cerca de aquí, en el
centro geográfico exacto de Irlanda. El Castillo Birr
fue la sede de los O’Carrolls, quienes fueron proscritos en
1620. Los jardines son una gran atracción, pues muestran el
despliegue de magnolias más grande del país. Aunque además de
por sus flores, el castillo es también famoso por el enorme
telescopio construido en 1825 , y que fue el más grande del
mundo hasta 1917.
Castillo Enniskillen. Situado
al lado del Río Erne, en el Condado de Fermanagh,
este castillo fue construido hace casi 600 años por Gaelic
Maguires. Vigila uno de los pocos pasos hacia el Ulster, y
tuvo importancia estratégica a lo largo de toda su historia.
En el siglo XVII se convirtió en plaza fuerte de los ingleses,
para servir más adelante como barracones del ejército.
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