Florencia es un monumento al Renacimiento y una de las capitales artísticas más importantes del mundo. La arquitectura de Filippo Brunelleschi, así como la pintura y la escultura de Miguel Angel, Botichelli, Leonardo da Vinci o Piero de la Francesca entre otros artistas de la época, transformaron la ciudad durante el periodo renacentista, surgido en el siglo XV. El ambiente cosmopolita y de riqueza de la época, impulsó de mano de los Medici, un legado que hoy atrae al turista que decide visitar Italia.
La ciudad, centro cultural e intelectual de Europa en el Renacimiento, atrae a un turismo cultural, interesado por sus museos, galerías, arquitectura y templos. El Duomo, en el corazón de la ciudad; el palacio Vecchio situado en la solemne plaza de la Signoria; la galería de los Uffici, la mas antigua del mundo; o el puente Vecchio y sus tiendas; son algunos de los atractivos de la ciudad que pueden recorrerse a pie.
El centro histórico de Florencia, actual capital de la región de Toscana, fue declarado gracias a su interés artístico, Patrimonio de la Humanidad en 1982. La ciudad transporta al visitante a otra época y es una de las paradas obligadas del turismo en Italia.

Mapa de Italia

Milan, Italia
Milán
La ciudad de Milán es un centro de moda y de negocios con mucha historia y grandes monumentos. Muchos visitantes que deciden visitar Italia, llegan a la ciudad deseosos de disfrutar de las compras en sus vías y galerías comerciales. La Galleria Vittorio Emanuele II es una elegante galería con una ostentosa cubierta de metal y cristal, coronada por una cúpula, suelos de mosaico y exclusivas tiendas y cafés. La galería, además de un lugar irresistible para los amantes de las compras, comunica la Piazza de la Scala y la Piazza del Duomo, dos de los lugares más importantes de la ciudad.
El Duomo es una de las iglesias góticas mas grandes del mundo y llamativa gracias a su estructura dotada de numerosas agujas, estatuas y gárgolas. Al otro lado de la galería se levanta el neoclásico Teatro de la Scala, una de las óperas de mayor prestigio y su museo con vestuario y decorados antiguos. Otras paradas obligadas en la ciudad son; el Castillo Sforzesco, una majestuosa residencia de estilo renacentista; la Pinacoteca di Brera, con obras renacentistas y barrocas; y el convento de Santa Maria delle Grazie, lugar que alberga ‘La última cena’ de Leonardo da Vinci.
Durante el día se puede disfrutar además de las compras por sus vías y galerías comerciales, los cafés y su gastronomía. Por la noche, Milán goza de un gran ambiente nocturno, infundido en parte por la comunidad gay.
Nápoles y Pompeya
Nápoles, emplazada en una preciosa bahía a los pies del Vesubio, es una ciudad caótica, dinámica y espectacular al mismo tiempo. Los siglos de ocupación sufridos por la ciudad, le han otorgado un legado de ruinas, templos y palacios que pueden visitarse en su casco antiguo. El legado histórico junto a su bonito litoral y el encanto bullicioso de la ciudad, lo convierten en uno de los destinos de la costa preferidos de quienes deciden realizar turismo en Italia
El Duomo, de estilo gótico francés, es uno de los atractivos de la ciudad junto al Palacio Real, o el Castel Nuovo, construido en el siglo XIII y cercano al puerto. La iglesia de San Giovanni a Carbonara, San Domenico Maggiore, la Monte Della Misericordia o Santa Chiara, son templos destacados en la ciudad, que junto al Museo Arqueológico Nacional, que expone tesoros de Pompeya y Herculano, merece la pena incluir en el recorrido.
Desde Nápoles es posible desplazarse fácilmente a Pompeya, ciudad destruida por una erupción del activo Vesubio en el año 79 d.C, de la que consiguieron sobrevivir algunos edificios. Las ruinas son un reflejo del ordenamiento urbano de la ciudad, con el foro, un grana anfiteatro romano, como centro de la vida pública. Las excavaciones, han permitido conocer la vida cotidiana de los romanos y son muchos los turistas que se acercan a visitarlas.
Costa de Amalfi
La costa amalfitana es una encantadora ruta de Campania que recorre unos 50 Km. desde Sorrento hasta Palermo. La carretera, discurre de forma serpenteante por la costa sur, mostrando impresionantes acantilados, playas y un mar azul intenso que hacen de la costa amalfitana una de las más bellas de Europa. A través del recorrido, imprescindible si decides visitar Italia, se conocen pequeños y encantadores pueblos en los que degustar un riquísimo pescado fresco local.
Sorrento, un centro vacacional, es el punto de partida del recorrido. Desde el lugar se desciende hasta Positano, una encantadora localidad emplazada entre los acantilados y la montaña, con estrechas calles empinadas y casas rosadas, blancas y amarillas con arcos. Siguiendo la costa, localizamos Praiano y mas adelante, Amalfi, la ciudad más grande de la costa y antigua potencia marítima. De aquella época conserva el imponente duomo del siglo IX. Sobre esta importante ciudad se sitúa Ravello, una localidad muy tranquila con hermosas villas y vistas de la bahía. Al final del recorrido de encuentra Salerno, una gran ciudad fundada por los romanos y que en los últimos 50 años ha sufrido un gran crecimiento.
Dejando la costa de Amalfi y continuando al sur, a unos 35 km. los amantes de la historia pueden visitar Paestum que alberga las reliquias mejor conservadas de las colonias de la Magna Grecia. Un emplazamiento con tres templos dóricos en un entorno natural protegido, cerca de los bosques de Diana.

Puente de los suspiros, Venecia
Siena
Siena, emplazada en una colina, conserva la grandeza de su época dorada. Las murallas, vestigio de la antigua ciudad medieval, y su centro histórico, dominado por la plaza del Campo y el duomo, hacen de ella una ciudad con un gran valor arquitectónico y artístico. Un escenario artístico y cultural que tuvo su máximo esplendor entre los siglos XIII y XIV, época en que se desarrolló la Escuela de Siena. Una inmejorable colección de ésta escuela se expone en la Pinacoteca Nacional, que ocupa el palacio Buonsignori.
La bellísima plaza del Campo, que ocupa el lugar del antiguo foro romano, se caracteriza por su pavimento de ladrillo rojo. Con una animada vida gracias a sus cafés y restaurantes, la plaza esta presidida por el Ayuntamiento y la emblemática torre del Mangia. Muy cerca, se encuentran la espectacular catedral de arquitectura románico-gótica, en cuyo interior destacan los pilares de mármol negro y blanco que soportan el techo abovedado.
El palacio Piccolomini, la fuente Gaia que preside la plaza o el Museo de la Opera del duomo, también son elementos importantes del centro histórico, que fácilmente puede recorrerse a pie.
Asís
La bella ciudad amurallada se Asís, es heredera del legado de San Francisco, que está enterrado en la basílica de San Francisco. Situada en la región de Umbría, en el centro de Italia, es además de un lugar de peregrinación una ciudad destacada por su arquitectura de mármol blanco.
En la plaza del Comune, el corazón de la ciudad, destacan las columnas blancas del templo de Minerva y el palacio Comunal, ejemplo de arquitectura medieval italiana con elementos góticos. La construcción de basílica de San Francisco comenzó en 1228, dos años después de su muerte. El templo fue decorado por los mejores pintores de la época: Cimabue, Pietro Lorenzetti, Simone Martini y Giotto; y hoy sus frescos, perfectamente conservados, son su mayor joya.
Además de la basílica la ciudad alberga iglesias de interés como la basílica de Santa Chiara, San Pietro o el Oratorio del Pellegrini. La Rocca Maggiore, una fortaleza del siglo XIV domina desde lo alto la ciudad, ofreciendo vistas espectaculares sobre el valle y Perugia.
Sicilia
En Sicilia, los conquistadores griegos, árabes y normandos, que llegaban surcando el Mediterráneo, dejaron un rico legado cultural que ha evolucionado en una gran diversidad cultural, artística y arquitectónica. La isla, es tierra de contrastes y alberga pequeñas aldeas, fabulosas playas, paisajes moldeados por el volcán Etna y una gran capital, Palermo.
Palermo, a orillas de la bahía, tuvo su era dorada bajo el dominio musulmán y hoy conserva una encantadora belleza decadente. Taormina, al este de la isla, es el gran complejo turístico de la isla gracias a sus deliciosas playas, pero alberga también impresionantes monumentos como el Palacio Corvaia o la catedral. Siguiendo hacia el sur, Siracusa presenta un pintoresco puerto y un importante legado como la ciudad griega importante que fue.
Una vez en Sicilia y para continuar con el turismo en Italia, podemos desplazarnos en barco hasta las islas Eolias, entre las que destaca la turística Lípari; Vulcano, con varios centros volcánicos; Stromboli, una isla de forma redonda y abombada con un volcán activo: y Panarea, con encantadoras casas blancas de estilo griego y grandes yates en sus aguas.
Cerdeña
La isla de Cerdeña a pesar de ser colonizada por griegos, fenicios, romanos, pisanos, genoveses y españoles, conserva su identidad cultural y las tradiciones propias de los nativos de la isla, conocidos como sardos. La isla, cuenta con un paisaje accidentado, con numerosas montañas y colinas, y una flora y fauna con peculiares especies autóctonas.
La capital de esta gran isla del Mediterráneo es Cagliari, una ciudad con un ambiente moderno y atractivos de interés histórico. La ciudad se encuentra al sur cerca de la montaña, de preciosos pueblos costeros y de las fabulosas y poco explotadas playas de la Costa Verde. Para disfrutar de la naturaleza y de los paseos es recomendable acercarse a Nuoro y para disfrutar de un precioso casco antiguo a Alghero.

Castiglioni de Sicilia
San Gimignano
El pequeño pueblo amurallado de San Gimignano es popular por su arquitectura medieval. Las 15 torres de las 72 torres originales, forman junto con los palacios almenados, la catedral románica y los frescos de los diferentes templos, un cuidado centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sus torres, construidas por el desafío entre vecinos por levantar la más alta, son hoy un símbolo internacional de la localidad, que anima a numerosos visitantes a acercarse a San Gimignano en su visita a Italia.
Islas Tremiti
Islas Tremiti, un pequeñísimo archipiélago del Mar Adriático, tiene como islas principales San Domino, San Nicola y Capraia. El archipiélago, situado en la región de Apulia, cuenta con un clima mediterráneo y preciosas calas en sus islas. Resulta un buen lugar para todos aquellos que buscan tranquilidad, lejos de localidades explotadas turísticamente. En San Dominó, la más grande de las islas, abundan las pequeñas calas entre rocas y grutas y los pequeños amarres para veleros.
Cinque Terre
Las localidades de Riomaggiore, Manarola, Corniglia, Vernazza y Monterosso, en la costa noroeste italiana, conforman Cinque Terre un lugar que sobrevive a la entrada masiva del turismo. Inmersos en un gran paisaje montañoso, todas las localidades se unen por un sendero que recorre la ladera entre olivares y viñedos. Los 5 municipios se levantan sobre los acantilados, entre escarpadas rocas. Sus estrechas y empinadas calles, las encantadoras casas de colores, así como su pequeño puerto, son los mayores atractivos de estos municipios que merece la pena explorar. La única playa de Cinque Terre se encuentra en Monterroso, el más turístico de los cinco municipios. Desde la parte alta de todos ellos se obtienen espectaculares vistas de la costa.
Actividades
Si decides visitar Italia y ocupar parte de tu tiempo en realizar diferentes actividades deportivas, los Alpes italianos, especialmente las dolomitas, cuentan con infraestructuras para ello. Caminos bien señalizados y refugios a lo largo de los diferentes recorridos hacen posible disfrutar de la montaña a los excursionistas mas avanzados. En este mismo paisaje, en la temporada de esquí puede practicarse este deporte en alguna de las numerosas estaciones. Las mas importantes de la zona son: Cortina D'Ampezzo, en el Véneto; Madonna di Campiglio, San Martino di Castrozza y Canazei, en Trentino; y Courmayeur, en el valle de Aosta.
Otras alternativas para practicar senderismo y montañismo son el Parque Nacional d'Abruzzo y el macizo Sila en Calabria, en los Apeninos; los duros recorridos en los Alpi Apuane, en Toscana; o las excursiones por las sierras orientales de Cerdeña.
Los amantes del ciclismo, pueden probar su forma física en las rutas que discurren por las colinas de la Toscana y la Valnerina, en Umbria; o la tortuosa y serpenteante carretera que sube al Passo Stelvio.
Con una larga costa, los deportes de agua como el windsurf y la vela pueden practicarse en numerosos lugares. También puede alquilar un barco y navegar, para descubrir así mas profundamente la costa italiana.