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Parque Nacional de Etosha
El Parque Nacional de Etosha aparece como uno de los lugares
más apropiados del planeta para disfrutar de los animales salvajes, y
para muchos viajeros constituye el único destino de Namibia. La parte
occidental se caracteriza por una sabana cubierta de maleza, dando paso
-en dirección Este- a un bosque mixto. El alma de Etosha lo forma el
Etosha Pan, una inmensa depresión de fondo salado que, únicamente en
ocasiones, contiene agua. En los meses invernales, los perennes
manantiales atraen grandes concentraciones de aves, elefantes, jirafas,
leones, cebras y algunos guepardos y leopardos. Entre otros animales,
también aparecen especies protegidas como el impala de cara negra y el
rinoceronte negro.
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Cataratas Victoria - Namibia |
Después de períodos excepcionalmente lluviosos, el Etosha Pan eleva su nivel de agua hasta un metro y es visitado por
enormes cantidades de flamencos y pelícanos que buscan alimentar a sus
crías y reproducirse. La mejor época para ver estos animales en torno a
los abrevaderos abarca desde mayo a septiembre.
A pesar de que Etosha puede visitarse en una excursión de una
jornada, resulta imposible ver lo imprescindible en menos de tres días.
La mayoría del turismo opta por un mínimo de dos noches en uno de los
tres campamentos (Namutoni, Halali y Okaukuejo), separados entre sí por
unos 70 km y provistos de excelentes instalaciones. Etosha se emplaza a
más de 500 km al noroeste de la capital. En Tsumeb se halla el
aeropuerto comercial más cercano. También es posible tomar un autobús o
un tren hacia Tsumeb desde Windhoek, pero después, los viajeros con
rumbo a Etosha deben integrarse en un circuito o alquilar un vehículo,
ya que no existe transporte público hasta el parque.
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| Fish
River Canyon - Namibia |
Fish River Canyon
No existe ningún marco comparable al Fish River Canyon en
toda África. El agua ha ido abriendo este desfiladero a lo largo de los
siglos, consiguiendo un resultado inmejorable. A pesar de sus vastas
dimensiones (160 km de longitud y 27 km de ancho), el tamaño en sí mismo
no puede explicar el atractivo del cañón. Las vistas que ofrece resultan
increíbles. El principal centro de información y turismo se encuentra en
Hobas, en el extremo norte del parque. Alrededor de este punto
existen zonas de picnic y acampada, además de senderos para hacer
excursiones; desde este paraje se accede a algunos de los más admirables
miradores de la zona.
Desde Hobas, se puede seguir a pie el sendero del río Fish
hasta Ai-Ais, en el otro extremo del cañón. El paseo de 85 km, que se
recorre en cinco días, sigue el lecho arenoso del río. La ruta
únicamente se encuentra abierta de mayo a junio, y se debe solicitar un
permiso con antelación si se pretende ir andando. Resulta imprescindible
proveerse de saco de dormir, comida y agua, pero no es necesario llevar
una tienda de campaña, ya que raramente llueve. Como podría resultar una
excursión excesiva, también pueden efectuarse caminatas de un día en el
extremo norte.
En el extremo sur se enclava Ai-Ais, un agradable
oasis de fuentes termales. Sus aguas, conducidas por tuberías a piscinas
y jacuzzis, son beneficiosas para el reumatismo y los transtornos
nerviosos. Ai-Ais posee zonas de acampada, bungalows y caravanas. No
cuenta con transporte público a ninguno de los extremos del cañón, pero
dado que es un destino muy concurrido, se puede hacer autostop.
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