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Nepal

Nepal,  Everest, Himalaya
 
 

El reino de Nepal, situado a lo largo de las más altas cumbres del Himalaya, se dibuja como una tierra de paisajes sublimes, templos desgastados y algunas de las mejores rutas para practicar el trekking. En contraste con su pobreza, Nepal disfruta de una gran riqueza paisajística y tesoros culturales. Desde tiempos inmemoriales, este territorio ha estimulado la imaginación de Occidente, y a los turistas que lo visitan les resulta un lugar difícilmente olvidable. Muchos viajeros, seducidos por los encantos de Nepal, regresan, pero conscientes de su amplia complejidad natural y cultural, y provistos de un buen par de botas de montaña para fortalecer las piernas.

Katmandú

Katmandú, la capital y mayor metrópoli del país, rezuma historia al tiempo que se aprecia el deterioro de la creciente modernidad. El abarrotado centro histórico, con sus plazas y templos, conserva un mundo a años luz de los suburbios y de los hoteles más lujosos, restaurantes y comercios de las afueras. En el corazón de la urbe se halla la plaza Durbar, con el río Vishnumati al Oeste y el parque Ratna al Este. La frontera sur está delimitada por el río Bagmati, y la norte, por la zona de reunión de los viajeros con un presupuesto más exiguo, conocida como Thamel.

 

Bhaktapur

Bhaktapur puede considerarse la más medieval de las tres urbes principales del valle de Katmandú. A pesar de su reciente desarrollo, conserva un marcado aire de perpetuidad gracias a la mayor parte de su gloriosa arquitectura de finales del siglo XVII. La mayoría de sus enclaves de interés pueden visitarse a pie; entre ellos, también aparece otra plaza Durbar, mayor que la ubicada en la capital y con sus propios templos, estatuas y columnas. Muchos de estos monumentos esconden terribles historias, como la protagonizada por el escultor de las estatuas Ugrachandi y Bhairab, al que le cortaron las manos para evitar que duplicara sus obras maestras.

La segunda plaza en importancia de la ciudad, Taumadhi Tole, acoge el templo más alto del valle, el Nyatapola, y uno de los mayores centros de peregrinaje: el Til Mahadev Narayan. A escasa distancia se halla el mercado de alfarería, con un elevado volumen de producción. En dirección este, a través de las sinuosas callejuelas del casco antiguo, yace la plaza de Tachupal Tole, provista igualmente de templos, monasterios y museos de artesanía.

Además de las visitas a los templos, merece la pena observar con detalle los rituales de la vida cotidiana: la colocación del grano para su secado al sol, las familias recogiendo agua o lavando en pilas comunales, los niños jugando, los hilos tintados balanceándose con la brisa o los alfareros trabajando.

Bhaktapur se halla a unos 35 km al sureste del centro de Katmandú, y a ella se puede acceder en autobús, microbús o trolebús. Un viaje en microbús, vehículo siempre atestado de gente, puede convertir en el imaginario de cualquiera un trayecto de 35 minutos en una hora de larga tortura. El trolebús chino supone la mejor opción.

Inmediaciones del valle de Katmandú

Más allá de las grandes urbes de Katmandú, Patan y Bhaktapur, existen innumerables poblaciones fascinantes, templos y estupas salpicados por el valle. Entre ellos se cuenta el templo budista de Swayambhunath, probablemente el enclave más conocido de Nepal. Se lo conoce como el Templo de los Monos debido a la gran tribu de monos parlanchines que custodian la colina y divierten a visitantes y devotos con sus juegos, como el de deslizarse con gracia por la doble y larga barandilla de la escalera principal. La elevada estupa central aparece coronada por un bloque dorado que representa los ojos vigilantes de Buda. En su base cuenta con diversas ruedas de oración que los peregrinos, tras voltear al templo, hacen girar cada vez que se cruzan con ellas.

En la parte posterior de Swayambhunath, en las orillas del río Bagmati, se alza uno de los templos shiva más importantes del subcontinente: Pashupatinath. Como el río Bagmati es sagrado, este templo se ha convertido en un paraje habitual de cremación. Los ghats (escalones del río), situados ante el monumento se reservan para las incineraciones de la realeza, mientras que los que se hallan más al Sur se utilizan para el resto de la población.

Otro ámbito de importancia religiosa lo constituye la gigantesca estupa de Bodhnath, la mayor del país y una de las más grandes del planeta. Bodhnath actúa también como centro de concentración de la considerable población tibetana de Nepal. El momento más adecuado para visitarla se sitúa en la media tarde, cuando se celebran los servicios religiosos y empiezan a llegar los lugareños para caminar alrededor del monumento. Quien se una al grupo debe recordar que se camina en la dirección de las agujas del reloj. Rodeando la estupa, se levantan numerosos monasterios; se recomienda mantener especial discreción y respeto si se pretende visitarlos.

El valle ofrece una gran variedad de rutas alternativas, como las que parten o llegan a los pueblos de Nagarkot y Dhulikhel. Igualmente existe la posibilidad de bañarse en las fuentes de aguas termales de Tatopani, explorar bosques neblinosos en Pulchowki, y practicar la bicicleta de montaña en las regiones de Chapagaon y Bungamati.

Es posible llegar a pie a la mayoría de los enclaves de interés de Katmandú, pero la mejor forma de desplazarse es en bicicleta. Para quienes esta idea les resulte algo agotadora, siempre existe la opción de alquilar un taxi por un día.

Terai

Al contrario de lo que pudiera imaginarse, el paisaje de Terai carece de montañas cubiertas de nieve y vistas de ensueño. Está formado por llanuras subtropicales y algunos de los atractivos más deslumbrantes de Nepal, como el Parque Nacional de Chitwan, antiguo lugar de caza de británicos y aristócratas nepaleses. En la actualidad, su fauna -elefantes, rinocerontes, tigres, leopardos y ciervos- están protegidos y no se permite su captura. El mayor reclamo de la reserva estriba, probablemente, en la posibilidad de observar las especies animales a lomos de un elefante. Si esta opción resulta incómoda, siempre puede sustituirse por un todoterreno o una canoa, o por un recorrido a pie con guías experimentados. Se aconseja prestar atención a las sanguijuelas, que durante el monzón actúan con sigilosa eficacia.

Janakpur posee un gran encanto, y se halla abarrotada de más turistas indios en peregrinación que de viajeros independientes occidentales. La importancia religiosa de la urbe radica en ser el lugar de nacimiento de Sita, la mujer de Rama, en la épica hindú de Ramayana. Durante sus fiestas, cuando los sainetes del Ramayana vuelven a representarse, el antiguo mito parece recobrar vida. Si el viajero puede sobreponerse a la desconcertante maraña de callejuelas, descubrirá que está repleta de atractivos, como templos, hostales de peregrinaje y diminutos estanques sagrados. En las afueras, se emplaza el Centro de Desarrollo de la Mujer, un espacio imprescindible para los interesados en la pintura tradicional y la cerámica, o en el papel de la mujer en la sociedad local. Otras zonas de devoción relevantes en Terai son las bellas poblaciones de Devghat y Lumbini; recientemente se ha confirmado el nacimiento de Buda en esta última localidad.

Janakpur está situada a unos 135 km de Katmandú y a una distancia aún menor del Parque Nacional de Chitwan. Existen diversas compañías aéreas que ofrecen vuelos a distintos destinos en el interior de Terai, pero el medio de transporte más popular es el autobús, fundamentalmente por razones económicas. En general, los autobuses suelen ir abarrotados y hacen paradas en todas las estaciones, por lo que el viajero puede quedar completamente exhausto. Si se dispone de dinero en metálico para gastos extraordinarios, se recomienda alquilar un coche como alternativa más cómoda para recorrer la zona o, en su defecto, una bicicleta de montaña.

 
Templo budista - Katmandú - Nepal

Actividades

La mejor alternativa cuando se esté saturado de visitas a templos o estupas se focaliza en el trekking. La época ideal para practicarlo abarca entre septiembre y principios de diciembre; marzo y abril pueden constituir igualmente un momento interesante. Existen numerosas compañías de trekking, guías y porteadores que organizan rutas. Incluso es posible hacerlo por cuenta propia, ya que las rutas están provistas de albergues y puntos de venta de alimentos. Existe multitud de comercios de equipamiento para este deporte, tanto en Katmandú (puede ser interesante dejarse caer por Thamel o Freak St.) como en Pokhara, donde puede alquilarse la mayoría de los artículos necesarios.

Las oficinas de inmigración de Katmandú y Pokhara expiden los permisos de trekking requeridos, que deberán enseñarse en los puntos de control policiales situados a lo largo de las rutas. Un permiso estándar puede costar unos 10 dólares a la semana durante un mes. Los permisos se obtienen el mismo día de su solicitud si se tramitan temprano, y es necesario presentar dos fotografías tamaño carné. Según la ruta, al coste del permiso se le tendrá que añadir el precio de la entrada al parque nacional o a la zona de conservación correspondientes.

Entre los itinerarios más populares que parten de la capital, destacan el campamento base del Everest, el Helambu y el Langtang. Desde Pokahra, los más conocidos son el Circuito de Annapurna y la ruta de Jomsom. Existen otros recorridos menos transitados que requieren una mayor planificación, como el campamento base de Kanchenjunga, la región de Dolpo, Mustang y el lago de Rara.

Durante el trayecto, se recomienda el uso de artículos biodegradables para minimizar el impacto medioambiental; conviene verter la basura de forma responsable, hospedarse en lugares que utilicen queroseno en vez de madera y evitar el uso de papel higiénico.

El rafting y la navegación en kayak se cuentan entre las actividades más frecuentes, especialmente en el río Trisuli, cerca de Katmandú, y en el Sun Kosi, en Dolalghat. Otras rutas de trekking más remotas son la de Karnali, un recorrido de dos días que parte de Surkhet, y la de Tamur, un circuito de tres días de duración desde Dobhan, al este del país. En el valle de Katmandú, en Pokhara y en las inmediaciones de la frontera tibetana, puede practicarse la bicicleta de montaña. En la región de Terai, resulta factible contratar un safari. Además, tanto en Katmandú como en diversos templos y monasterios, se ofrece la alternativa de asistir a gran variedad de cursos de idiomas y cursos espirituales, de medicina o de yoga.

 

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