Enclavada a
orillas del río Guadalquivir, Sevilla es
heredera de un rico legado árabe y de su
condición de próspero puerto comercial con las Américas.
La capital andaluza destila alegría y bullicio
en cada una de las calles y plazas que
configuran su casco histórico, que alberga un
interesante conjunto de construcciones
declaradas Patrimonio de la Humanidad y
barrios de hondo sabor popular, como el de
Triana o La Macarena.
Destacado centro
de negocios y servicios del sur peninsular,
Sevilla dispone de una nutrida oferta de
plazas hoteleras que se encuentran repartidas
a lo largo y ancho de su casco urbano y que
permitirán descubrir los innumerables
atractivos que atesora la ciudad. Museos y
centros de arte, parques temáticos, cines,
teatros y salas de fiesta son sólo algunas de
las infinitas posibilidades de ocio que depara
una gran urbe como Sevilla. Todo ello sin
olvidar las numerosas terrazas, tascas y bares
en los que poder practicar una de las
costumbres más arraigadas y sabrosas de la
ciudad: el "tapeo".
Otra buena
excusa para acercarse a la capital hispalense
son sus fiestas. Declaradas de Interés
Turístico Internacional, la Semana Santa y la
Feria de Abril reflejan la devoción y el
folclore del pueblo sevillano, siempre abierto
y cordial con el visitante. Pero Sevilla es
mucho más, ya que es un buen punto de partida
para recorrer toda la provincia a través de
las más diversas rutas culturales, como la
Ruta Bética Romana o la de Washington Irving.
También se
podrá descubrir la enorme riqueza natural de
una región que está a caballo entre dos
continentes, con tesoros como el Parque
Natural de Doñana, Patrimonio de la Humanidad
y Reserva de la Biosfera por la UNESCO, o el
Parque Natural de la Sierra Norte. Serán el
marco ideal para la práctica de todo tipo de
deportes al aire libre, incluidos el
senderismo, los paseos a caballos o en
bicicleta. Pero si el deporte que practicamos
es el golf, Sevilla cuenta con cuatro
excelentes campos en las inmediaciones de la
ciudad.
Sevilla es uno de los lugares más apreciados
de España en el exterior. Aunque su influencia
arquitectónica musulmana es lo más llamativo,
-ya que fue ocupada por los moros durante unos
800 años- mucho antes había sido un centro
cultural de gran importancia. En ella se
registra la existencia, como primeros
pobladores, de una muy alta cultura, la
tartesa, un pueblo pacífico y culto
del que se sabe gracias a las crónicas griegas
y a restos arqueológicos.
La fertilidad de
su tierra y su clima favorable con inviernos
suaves y alrededor de 3.000 horas de sol al
año, (si la ha visitado en Agosto cuando
alcanza 47°C a la sombra, quizás le negará el
calificativo de favorable a su clima),
atrajeron también a Fenicios y
Cartagineses a establecerse en esta
tierra. Posteriormente llegaron los romanos,
como en gran parte de Europa, y la
romanizaron. Dos de sus emperadores,
Trajano y Adriano,
nacieron aquí.
A parte de otros datos relativos a su
importancia histórica en siglos posteriores,
Sevilla fue hogar de famosos e "infames"
personajes. Es quizás por ello que la
mística Santa Teresa de Ávila, no
tuviera mucha simpatía a ciudad tan frívola
para fundar en ella un convento, pues decía
que esta tierra estaba tocada por la mano
del diablo. Así que mientras Colón partía
del cercano puerto de Palos a descubrir un
Nuevo Mundo, el legendario Don Juan,
partía de Sevilla para conquistar el corazón
de las mujeres de toda Europa. Otra sevillana,
la Carmen de Prosper Merimée, no
fue tan resoluta, no pudiendo decidirse entre
el oficial Don José y el Torero Escamillo - el
desenlace lo podrá aún presenciar en la Opera
-. Ella, como ya sabrán era una trabajadora de
la Antigua Fabrica de Tabacos. A
propósito, esta fábrica sirve hoy como
Universidad, hecho que le puede dar una idea
de la típica improvisación andaluza.
Y no olvide cuando visite esta ciudad, que
estará muy dentro del corazón de la cultura
andaluza, centro importantísimo de la
tauromaquia y del flamenco. Tómese el debido
tiempo y "sin agobios" como suelen hacer los
andaluces, e interrumpa su recorrido histórico
para tomarse unas tapas y una
copita de Jerez o Manzanilla en
alguno de los múltiples bares de la ciudad,
considerando algunos de los consejos de las
siguientes páginas para hacer memorable su
estancia en Sevilla.
- Barrio
Santa Cruz
- En el
corazón histórico de la ciudad, se encuentra
este barrio de origen árabe y judío, donde
aún hoy se puede disfrutar de una fantástica
herencia urbanística, por la cual sus
estrechas y tortuosas calles libran del sol
y crean corrientes de aire frescas para
aliviar los calurosos meses del verano. Es
un placer pasear por este típico barrio
sureño y disfrutar del frescor de los patios
repletos de plantas y flores. No es escena
inhabitual la del turista que en su
curiosidad se adentra hasta una casa
particular en su fascinación monumental. Sin
embargo, si Usted lo hace, no se apure, pero
dé los buenos días, pues se trata de casas
particulares y no de monumentos, como los
tantos que se encuentran en este barrio.
Entre ellos destacaremos:
La Catedral , la Giralda,
símbolo de Sevilla, el Patio de los
Naranjos , con su interesante sistema de
irrigación de plantas, el Alcázar, la
Casa de la Lonja o Archivo de
Indias, edificio renacentista del siglo
XVI que contiene una importante biblioteca
con todos los documentos relativos al
descubrimiento de América, y el Palacio
Arzobispal, todos en la misma plaza.
Adicionalmente, y adentrándonos
por sus callejuelas nos encontraremos con el
Hospicio de los Venerables y con la
Iglesia de Santa Maria la Blanca, al
lado de los Jardines de Murillo o de
Catalina de Ribera, que rodean y dan color a
las murallas del Alcázar. Y en dirección
contraria, partiendo de la giralda en
dirección al río, pasando por la
calle Santander se
encontrará la Torre de
la Plata , que al igual que la
Torre de Oro se conserva de la época en
que Sevilla estuvo bajo dominación
musulmana, y justo a la derecha podrá
admirar la Iglesia y el Hospital de la
Caridad.
- El Parque
de María Luisa
- Este gran
parque, que inunda de flora exótica la zona
entre el río y el centro histórico de
Sevilla, correspondía a la mitad de los
jardines del Palacio de San Telmo,
regalados por la Infanta Maria Luisa
a la ciudad en 1893. Unos años más tarde
serían escenario de la Exposición
Iberoamericana de 1929, la cual dejó como
legado un buen número de pabellones que hoy
enriquecen el parque en gran armonía con su
entorno vegetal.
Entre ellos resalta el que fuera pabellón
español, la Plaza de España, de
trazado semicircular y vistoso colorido por
los azulejos que invaden su fachada, el
Pabellón Mudéjar, el Pabellón Real
y el Museo Arqueológico, además de
otros originales y bellos edificios que nos
hacen sentirnos en la América precolombina.
- A la
orilla del río Guadalquivir
- Partiendo de
la Plaza de España, en dirección al río,
pasamos un singular torreón como castillo en
miniatura, el Costurero de la Reina,
hoy oficina de información y turismo, que
fue dependencia del edificio que visitamos a
continuación. En la misma acera veremos el
Palacio de San Telmo, bello exponente
del barroco Sevillano, detrás del cual se
podrá visitar la que antaño fuera la Real
Fábrica de Tabacos, y hoy es
Universidad.
Pero si no dejamos el cauce del río el
próximo monumento que encontraremos a la
izquierda será la Torre de Oro, y
casi enfrente el Teatro de la Maestranza,
recientemente construido para la Exposición
Universal de 1992. A continuación el más
antiguo coso taurino, la Plaza de Toros
de la Real Maestranza.
Terminamos el recorrido, cruzando el
Puente de Triana, para desembocar en el
pintoresco y popular Barrio de Triana,
calificado como el más sevillano de todos.
Aquí las tradiciones toman un valor
singular, y la atmósfera y sus gentes harán
comprender a esa "Sevilla que nunca
cambiará" del todo.
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Torre del
Oro - Sevilla |
- Más
palacios
- Sevilla
cuenta con preciosas casas señoriales, en su
gran mayoría con un profundo sabor mozárabe,
entre las cuales como recorrido turístico,
por el hecho de poder ser visitadas,
destacan la Casa Pilatos, bellísimo
palacio mozárabe construido en los siglos XV
y XVI por el Marqués de Tarifa, a pesar de
que algún cochero, haciendo gala de su
peculiar imaginación, le cuente que la casa
perteneció a Poncio Pilato, al que le
gustaba mucho pasar vacaciones en Sevilla,
sobre todo en Semana Santa para ver las
Cofradías. No se lo crea, y pulse aquí,
para conocer el desenlace.
Otro es el Palacio de
las Dueñas, perteneciente a los
Duques de Alba, que puede ser visitado en
determinadas épocas del año.
- Iglesias
y Conventos
- Una vista
panorámica del centro de Sevilla nos
mostrará una ciudad regada por campanarios y
torres de Iglesias que rompen el silencio de
las pacíficas mañanas de Domingo con esas
mágicas campanadas. Visitarlos o poder subir
a algunos de ellos, con el permiso del
párroco, pues no es visita turística común,
es una profunda experiencia que nos
transporta a otra época.
- La nueva
Sevilla tras 1992
- La EXPO'92,
Exposición Universal de 1992, ha aportado
una sorprendente reforma urbanística a
Sevilla. Se han construido unos 70 Km.
viarios entre circumbalación
y nuevas avenidas, el nuevo aeropuerto
cuatriplica la capacidad del anterior, la
nueva estación de trenes de Santa Justa, al
lado de la nueva de autobuses centraliza el
tráfico terrestre, situada junto al recinto
de la EXPO, el tren de alta velocidad,
AVE comunica a Sevilla con Madrid en
menos de 3 horas y los nuevos accesos a
Sevilla por carretera salvan toda
deficiencia anterior desde cualquier punto
cardinal.
De gran belleza ha resultado la devolución
al río, que durante siglos estuviese frenado
por la dársena, de su cauce original, con
los ocho nuevos puentes que, en tan sólo 5
años, han sido construidos .
Los Puentes.- De gran interés
arquitectónico son la visita a lo largo del
río del:
Puente del V Centenario, espectacular
puente atirantado en forma de abanicos.
Integrado en un viaducto de más de 2.000 m.,
su tramo principal, de 270 m., cuelga a 45
m. sobre el agua. Es el puente de mayor vano
de España, con 265 m. de luz entre los
pilares centrales.
Puente de las Delicias, doble puente
móvil, para tráfico rodado y férreo, de
recios volúmenes y formas rotundas. Ambas
estructuras tienen un vano central móvil que
funciona independientemente, soportados por
dos grandes pilares centrales huecos en cuyo
interior se aloja la maquinaria para el
accionamiento. Su forma recuerda al casco de
una embarcación.
Puente de Chapina, inspirado en el
Puente de Alejandro III de París supone
una elegante estructura de acero formada por
dos arcos muy rebajados de 130 m. de luz y
sin soporte bajo el agua que sostienen un
tablero de 223 m. x 30 m. Dos cubreaceras de
lona blanca cuelgan de mástiles a lo largo
del puente, confiriéndole
un alegre y llamativo perfil. Con su
construcción, Sevilla recuperó a finales de
1991 el cauce de su río.
Pasarela de la Cartuja, figura en el
Guinnes de los récords
como el puente más esbelto del mundo. Con
sus 235 m. de longitud es adicionalmente el
segundo puente metálico más grande de
España. Fue construido en tierra y
posteriormente colocado en su emplazamiento
tras una novedosa maniobra de girado,
realizada por primera vez en España.
Puente de la Barqueta, este conjunto
tridimensional de gran valor simbólico, está
formado por un impresionante arco de acero
atirantado por el propio tablero. Tiene una
luz de 168 m., sin apoyos intermedios y una
anchura de 21,40 m. Al igual que el
anterior, fue construido en tierra y girado
hasta su emplazamiento.
Puente del Alamillo, tiene una
estilizada figura de arpa, formada por un
gigantesco pilón, ligeramente oblicuo, de
140 m. de altura del que parten los cables
que sostienen el tablero (posee la pareja de
tirantes, de 300 m. de longitud, más largos
del mundo). Tiene 200 m. de luz. Para su
construcción se empleó una de las dos
mayores grúas de tierra del mundo, capaz de
elevar 200 Tm. a 150 m. de altura.
También como herencia cultural tras la
Exposición han quedado el Teatro de la
Maestranza, junto a la plaza de toros,
rehabilitando la portada de un antiguo solar
declarado monumento nacional, el
Auditorio de la Cartuja, el Teatro
Español, en el Pabellón de los
Descubrimientos, el
Palacio de Congresos, con su
impresionante cúpula dorada y la Antigua
Estación de Córdoba, hoy rehabilitada
como salón de exposiciones.
- La
Isla de la Cartuja
- Presenta
asimismo una nueva atracción en lo que fuera
recinto de La Exposición Universal de 1992,
donde se puede disfrutar de un inmenso areal
ajardinado con un lago artificial. De gran
interés es el Conjunto Monumental de la
Cartuja que fue el convento del medievo
donde Cristóbal Colón fuera exhumado. Ha
sido posteriormente sede de la renombrada
fábrica de loza y cerámica sevillana del
mismo nombre. Actualmente su museo expone,
con teatral escenificación, una importante
colección de obras de arte.
Toda una página de historia ha escrito aquí
la ciudad, pudiendo verse aún las huellas de
lo que fuera la gran exposición, visitar los
pabellones aún en funcionamiento, como los
de las regiones de España, y disfrutar de un
repleto programa de atracciones;
espectáculos de luz y sonido, conciertos,
opera, teatros, proyecciones audiovisuales y
cinematográficas, exposiciones, etc.
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