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Venezuela es un país de notable belleza y dramáticos contrastes: en el
Oeste, las cumbres nevadas de los Andes; en el Sur, las húmedas selvas
amazónicas; en el Este, la belleza de la Gran Sabana, con sus montañas
de cimas planas y, a lo largo de toda la costa caribeña, de 2.813 km de
extensión, 1.700 km de playas arenosas y coralinas flanqueadas por
cocoteros. El lago más extenso de América del Sur, el Maracaibo, y el
tercer río más largo, el Orinoco, también se encuentran en Venezuela,
país que se enorgullece de contar con la cascada más alta del mundo, el
Salto del Ángel. Además, es refugio de una amplia variedad de exótica
fauna y flora, entre los que cabe mencionar el jaguar, el ocelote, el
tapir, el armadillo, el oso hormiguero y la serpiente de mayor longitud,
la anaconda.
Caracas
Situada en un valle de la costa norte, la capital de
Venezuela constituye una metrópoli de casi 5 millones de habitantes.
Cosmopolita y bulliciosa hoy en día es una ciudad occidentalizada que
apenas conserva restos de sus raíces coloniales. Pese a contar con los
edificios de arquitectura contemporánea más deslumbrantes de toda
América del Sur, Caracas también soporta enormes extensiones de
ranchos (barriadas formadas por chozas de hojalata y cartón
desparramadas por las colinas que rodean la capital, fruto de las
migraciones incontroladas).
Entre sus puntos de interés destacan la plaza Bolívar,
con la catedral del siglo XVII; la casa natal de Bolívar ; la
Santa Capilla, una iglesia neogótica del siglo XIX construída a
imitación de la Sainte Chapelle de París; el monumental palacio de
Miraflores, antigua residencia del líder Joaquín Crespo; el
panteón nacional, donde reposan numerosos venezolanos preeminentes;
el barrio de Petares, de carácter colonial; y el animado
parque Central, que transmite el espíritu moderno de la ciudad.
Los hoteles económicos se ubican en los suburbios menos
salubres y no siempre seguros, en particular de noche. El mejor quizá
sea el Sabana Grande. Se recomienda permanecer alerta, ya que los
atracos y los pequeños robos han aumentado durante los últimos años.
La vida nocturna se concentra en los barrios de Las
Mercedes, El Rosal, La Floresta y La Castellana.
Merece la pena tomarse una cerveza en el pub Greenwich o escuchar jazz
en el bar Juan Sebastián, uno de los escasos locales especializados en
esta música de la ciudad.
Río Orinoco
Es el tercer río más largo de América del Sur. Desde su
nacimiento, cerca de la frontera con Brasil, al sur del país, hasta su
ancho y anegado delta, localizado en la costa nororiental, el Orinoco
recorre unos 2.150 km. En las islas boscosas que conforman su
desembocadura residen los warao: habitan en casas construidas sobre
pilotes a la orilla del río, se desplazan en canoas y se ganan la vida
con la pesca. Entre los recodos del bajo Orinoco se levanta Ciudad
Bolívar (antes denominada Angostura), un enclave extremadamente
caluroso y con una historia gloriosa, que aún conserva gran parte de su
encanto colonial. En ella Simón Bolívar estableció su base durante la
fase final de la guerra de independencia y, antes de que el país se
liberara del yugo español, la ciudad se convirtió provisionalmente en la
capital.
Los visitantes que acuden a Ciudad Bolívar suelen estar de
paso hacia Canaima, un enclave emplazado junto al río Carrao, próximo a
una cadena de siete magníficas cataratas. En uno de sus afluentes, está
situado el Salto del Ángel, la cascada de mayor altitud del
mundo, con una caída ininterrumpida de 807 m (17 veces la altura de las
cataratas del Niágara). Si se continúa hacia el sureste, se accede al
fascinante paisaje de la Gran Sabana, con sus tepuis (montañas de cimas
planas) y simas (cavidades selváticas de hasta 350 m de diámetro
circundadas por escarpados precipicios).
Los Andes
Las montañas de la Sierra Nevada de Mérida conforman
la estribación septentrional de la cordillera de los Andes, en el
extremo noroeste del país. Sus montes, salpicados de aldeas donde
todavía se vive de forma tradicional, ofrecen recorridos deportivos que,
con impresionantes vistas de las cimas nevadas, son capaces de hacer las
delicias de los viajeros más exigentes. La entrañable ciudad de
Mérida, construida al abrigo de las montañas, a tan sólo 12 km del
pico Bolívar (el más alto del país), es uno de los destinos
turísticos habituales de Venezuela.
Costa caribeña
Para las actividades al aire libre, como el buceo, el
submarinismo, la pesca o la vela, o simplemente para holgazanear y tomar
el sol, conviene dirigirse a la costa noreste, que cuenta con unas
playas idílicas: vastas extensiones de arena blanca bañadas por aguas
turquesas y flanqueadas por cocoteros. Isla Margarita, a 40 km
del continente, es la favorita de los amantes de la playa y un destino
turístico muy frecuentado por los venezolanos. El acceso es fácil, ya
que circulan transbordadores entre la isla y Cumaná o Puerto La Cruz.
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Maracaibo - Venezuela |
Venezuela se perfila como uno de los más prometedores destinos
turísticos en la región del Caribe con una gran potencialidad de
desarrollo, ya que cuenta con una amplia gama de atractivos naturales,
gracias a su diversidad geográfica, lo que permite organizar productos
turísticos que combinen llanos, playas, selvas y montañas; además de una
riqueza cultural expresada en numerosas manifestaciones culturales,
artísticas e intelectuales. El país posee además una sólida
infraestructura de servicios que propicia en gran medida el desarrollo
del turismo, facilitando el acceso y permanencia del visitante, tales
como cinco aeropuertos con facilidades para la recepción de vuelos
internacionales; una amplia red vial; una planta hotelera cercana a los
cuatrocientos hoteles turísticos de diversa clasificación y otros 1.600
establecimientos del tipo motel, hospedaje y posada, número aún limitado
para la demanda creciente del turismo internacional. En este sentido, el
Estado venezolano promueve políticas que facilitan la inversión nacional
y extranjera en proyectos turísticos y desarrollos hoteleros, lo que en
breve ampliará esta oferta.
A la par con el desarrollo del turismo de hotelería se ha ido
incrementando las actividades turísticas relacionadas con el disfrute de
la diversidad ambiental de nuestro territorio; es así como el turismo de
aventura ha encontrado campo propicio para su desarrollo en las selvas
de la Orinoquia, en las cordilleras andinas, en los caudalosos ríos e
inmensas sabanas llaneras, las grandes extensiones de Parques
Nacionales, algo más del 15% del territorio, las numerosas cuevas y
fondos coralinos de las islas, se prestan igualmente para el desarrollo
del turismo de aventura y científico.
Igualmente, la dinámica vida cosmopolita de Caracas, la riqueza
patrimonial de otras ciudades y poblaciones del país unido a la gran
variedad de manifestaciones culturales tradicionales, son condiciones
que propician un turismo de tipo cultural |